Las mujeres en Quintana Roo destinan hasta 38 horas a la semana a labores domésticas y de cuidados sin recibir un salario, una carga que duplica el tiempo que dedican los hombres
Quintana Roo (Marcrix Noticias).-Las mujeres de Quintana Roo continúan enfrentando una marcada desigualdad en la distribución del trabajo doméstico no remunerado. Además de desempeñarse en empleos formales, miles de ellas dedican hasta 38 horas semanales a labores del hogar y al cuidado de familiares sin recibir una remuneración, una carga que prácticamente duplica el tiempo que los hombres destinan a estas actividades, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo y la plataforma Data México.
Actualmente, 539 mil 901 mujeres forman parte de la población económicamente activa en la entidad. Sin embargo, al concluir su jornada laboral, muchas inician una segunda jornada en casa que incluye la preparación de alimentos, limpieza, lavado de ropa, apoyo escolar de hijos e hijas y atención de personas adultas mayores o con alguna discapacidad. En promedio, estas actividades representan cinco horas con 26 minutos diarios adicionales, mientras que los hombres dedican alrededor de 18.2 horas semanales a las mismas responsabilidades.
Esta diferencia refleja la persistencia de una desigual distribución de las tareas de cuidado. A nivel nacional, las mujeres representan el 47.3 por ciento de la fuerza laboral, mientras que en Quintana Roo alcanzan el 52 por ciento. A ello se suma una brecha salarial cercana al 18.3 por ciento, lo que evidencia que muchas trabajadoras no solo perciben menores ingresos, sino que también asumen una carga significativamente mayor dentro del hogar.
Los testimonios de mujeres trabajadoras ilustran esta realidad. Rosaura Balam, quien se dedica al trabajo doméstico remunerado, explicó que las labores que realiza en su propia vivienda suelen resultarle más agotadoras que aquellas por las que recibe un salario. Por su parte, Wilma Andrade, camarista en un hotel de Cancún, relató que inicia su día antes del amanecer para preparar alimentos, organizar a su familia y limpiar su hogar antes de trasladarse a su centro de trabajo. Al regresar, continúa con las tareas domésticas y el cuidado de sus hijos, una rutina que apenas disminuye durante los periodos vacacionales.
La desigualdad también se observa en el cuidado de personas dependientes. De acuerdo con las estadísticas, las mujeres dedican aproximadamente diez horas más por semana que los hombres al cuidado de niñas y niños menores de cinco años. Cuando se trata de atender a personas con discapacidad o enfermedades crónicas, ellas invierten en promedio 23.8 horas semanales, frente a las 13.1 horas que destinan los hombres.
Especialistas señalan que estas labores sostienen el funcionamiento de los hogares y de la economía, aunque permanecen invisibles en gran medida. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía ha estimado que el valor económico del trabajo no remunerado representa alrededor de una cuarta parte del Producto Interno Bruto nacional, lo que ha impulsado el debate sobre la necesidad de fortalecer el Sistema Nacional de Cuidados y reconocer formalmente la llamada economía del cuidado.
En Quintana Roo, alrededor de 37 mil 400 personas trabajan formalmente en actividades relacionadas con los cuidados personales y del hogar, con un salario promedio mensual cercano a los cinco mil 200 pesos. Sin embargo, esta cifra no incluye a quienes realizan estas tareas exclusivamente dentro de sus hogares. Ante este panorama, el municipio de Benito Juárez anunció la creación de un padrón de personas cuidadoras de largo plazo, con el objetivo de diseñar políticas públicas dirigidas a madres solteras, personas que cuidan a adultos mayores y familiares con discapacidad, buscando reducir las desigualdades y brindar mayor reconocimiento a una labor indispensable para la sociedad.
