La detención del exgobernador panista coincidió con la semana en que la administración de Ávila Olmeda tenía una crisis por los audios revelados sobre presuntas negociaciones con Estados Unidos.
Ensenada (Marcrix Noticias)-A una semana de la detención de Ernesto Ruffo Appel, la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, apenas se pronunció en torno al tema, sobre el que se limitó a responder la misma postura que el gobierno federal y se mostró confiada en la Fiscalía General de la República (FGR).
La mandataria estatal lo declaró al final de su conferencia matinal realizada este miércoles 22 de julio en el municipio de Tijuana.
“Es una investigación federal. Como ustedes, saben, es una investigación federal que ya lleva más de un año. Y es todo lo que sabemos al respecto. Lleva más de un año esta investigación y la Fiscalía General de la República está haciendo un trabajo serio”, reiteró.
Ante la insistencia de los medios de comunicación, Ávila Olmeda agregó: “Estamos esperando que se determine… es toda la información que tenemos al respecto”.
Por último, indicó que la dependencia federal “ya dio la información”.
Lo anterior contrasta con declaraciones del año pasado, donde se mostraba más expresiva cuando se dieron a conocer las acusaciones por presunto “huachicol fiscal”.
“Es de a de veras”, según dijo en julio de 2025, o “Vamos a estar atentos a lo que establezcan las autoridades federales y las investigaciones que se estén llevando a cabo. Involucra a un exgobernador del PAN, así es”, dicho en septiembre del mismo año.
Ernesto Ruffo Appel, primer gobernador panista en Baja California, fue detenido el pasado 16 de julio en el municipio de Ensenada. Tras pasar unas horas en las instalaciones de la FGR en Tijuana, fue enviado a la Ciudad de México.
La semana del arresto coincidió con la crisis por la que pasaba la administración de Ávila Olmeda, tras darse a conocer los audios en los que se le escucha hablar con presuntos representantes de autoridades de los Estados Unidos; ella acusó a Jaime Bonilla Valdez de tenderle una trampa.
Tras conocer el caso, la oposición acusó de trato desigual con respecto a investigaciones y acusaciones contra otros gobernadores, como la misma Marina del Pilar o Rubén Rocha Moya, de Sinaloa.
