Comprar, vender o capturar loros y pericos puede derivar en penas de cárcel, multas económicas y graves daños al medio ambiente
Medio Ambiente (Marcrix Noticias).- La venta de loros y pericos en México está prohibida por la legislación ambiental y puede ser castigada con penas de prisión y multas económicas. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente advirtió que estas aves silvestres no deben mantenerse como mascotas, ya que su captura y comercialización representan un delito que pone en riesgo la conservación de diversas especies nativas del país.
De acuerdo con el Código Penal Federal, las personas que capturen, compren, vendan, transporten o comercialicen de manera ilegal loros, pericos y guacamayas pueden recibir sanciones que van de uno a nueve años de prisión, además de multas de hasta tres mil días. Cuando estos delitos se cometen dentro de un área natural protegida, las penas pueden incrementarse debido al impacto que generan sobre los ecosistemas y la biodiversidad.
La Ley General de Vida Silvestre establece, en su artículo 60 Bis, la prohibición del aprovechamiento extractivo de estas aves cuando pertenecen a especies de distribución natural en México. Únicamente la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales puede autorizar su captura con fines científicos, de investigación o conservación, siempre bajo estrictos criterios técnicos y mediante instituciones acreditadas.
México alberga 22 especies de psitácidos, grupo al que pertenecen los loros, pericos y guacamayas. Sin embargo, sus poblaciones han disminuido de forma considerable durante las últimas décadas debido al tráfico ilegal y la pérdida de su hábitat. Especialistas señalan que entre marzo y mayo aumenta la extracción clandestina porque coincide con la temporada de anidación, cuando las crías son más vulnerables y dependen completamente del cuidado de sus padres para sobrevivir.
Además del daño ecológico, el cautiverio provoca graves afectaciones al bienestar de estas aves. Expertos indican que los ejemplares capturados suelen presentar estrés, desnutrición, alteraciones en su comportamiento, pérdida de plumaje y una menor expectativa de vida. Las autoridades ambientales exhortaron a la población a no adquirir fauna silvestre como mascota y a denunciar cualquier caso de venta ilegal, recordando que proteger estas especies es fundamental para conservar la biodiversidad y el equilibrio de los ecosistemas mexicanos.
