El Departamento de Seguridad Nacional planea operar un Boeing 737 y aviones ejecutivos mediante una empresa privada para realizar vuelos de deportación.
Estados Unidos (Marcrix Noticias).– El gobierno de Estados Unidos avanza en un proyecto para crear una flota aérea propia que fortalezca las operaciones de deportación de migrantes, además de atender emergencias y transportar a altos funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Como parte de este plan, el DHS inició la búsqueda de una empresa privada que se encargue de operar y dar mantenimiento a las aeronaves, las cuales incluirían dos aviones ejecutivos tipo C-37B, o modelos equivalentes al Gulfstream G650ER, y siete Boeing 737-700 o aeronaves similares.
La convocatoria contempla que la flota pueda operar las 24 horas del día, con capacidad para realizar vuelos nacionales e internacionales con poca anticipación. La empresa seleccionada deberá proporcionar pilotos, copilotos, tripulación de cabina y, cuando sea necesario, personal médico y de seguridad para las distintas misiones.
De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional, las aeronaves se utilizarán para vuelos de deportación y repatriación voluntaria, traslado de equipos de respuesta a emergencias, evacuaciones médicas, misiones de alto riesgo y transporte de funcionarios en actividades relacionadas con la continuidad del gobierno y misiones diplomáticas.
Actualmente, la mayoría de los vuelos de deportación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se realizan mediante aeronaves contratadas a empresas privadas. Con este nuevo esquema, el gobierno busca reducir su dependencia de vuelos chárter y disminuir costos operativos a largo plazo.
El proyecto forma parte de la estrategia impulsada por el presidente Donald Trump para fortalecer la política migratoria, luego de que el Congreso autorizara recursos adicionales destinados a deportaciones, centros de detención y seguridad fronteriza.
La iniciativa comenzó durante la gestión de la entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, e incluso contempló la adquisición de un Boeing Business Jet con configuración de lujo.
Esa compra generó críticas entre legisladores demócratas y organismos de control, quienes cuestionaron la necesidad de que el DHS contara con una aeronave de esas características.
De acuerdo con información oficial, el gobierno también ha adquirido varios Boeing 737 que anteriormente operaban para una aerolínea comercial. Registros de la Administración Federal de Aviación (FAA) muestran que algunas de esas aeronaves ya aparecen registradas a nombre del Departamento de Seguridad Nacional.
Aunque la administración de Trump mantiene como objetivo deportar un millón de personas al año, las cifras oficiales indican que entre enero y abril de 2025 el ICE deportó a más de 550 mil migrantes, por lo que el gobierno continúa buscando ampliar la infraestructura destinada a acelerar estas operaciones.
El contrato para la operación de la nueva flota aún no tiene un monto definido. Sin embargo, el aviso publicado por el DHS establece que podría entrar en vigor el 28 de julio de 2027 y mantenerse hasta el 27 de julio de 2032.
Con información de El Financiero.
