El informe revela que, pese a la magnitud del problema, menos del 1% de los casos llega a conocimiento de las autoridades a una denuncia formal.
Mexico (Marcrix Noticias)-De acuerdo con el estudio Disrupting Harm in México: Evidencia sobre el abuso y la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes facilitados por la tecnología, presentado por Safe Online, ECPAT International, INTERPOL y UNICEF Innocenti, alrededor de 1.6 millones de niñas, niños y adolescentes de entre 12 y 17 años han sido víctimas de algún tipo de abuso o explotación sexual facilitados por herramientas tecnológicas.
El informe revela que, pese a la magnitud del problema, menos del 1% de los casos llega a conocimiento de las autoridades mediante una denuncia formal, lo que refleja una amplia brecha entre la incidencia de estos delitos y su reporte ante las instancias encargadas de impartir justicia.
La investigación señala que el uso cada vez más frecuente de redes sociales, plataformas de mensajería y espacios digitales ha generado nuevas oportunidades para que agresores establezcan contacto con menores de edad, los manipulen y, en algunos casos, obtengan imágenes, videos o material de carácter sexual mediante engaños, amenazas o coerción.
Entre los hallazgos más relevantes se destaca que muchas de las víctimas no identifican inicialmente las conductas como delitos o no cuentan con la información necesaria para solicitar ayuda. A ello se suma el miedo a represalias, la vergüenza y la desconfianza hacia las instituciones, factores que contribuyen a que la mayoría de los casos permanezcan ocultos.
“Evidentemente si estan tanto tiempo, tenemos que garantizar que esta navegación, que está participación, o esta forma de habitar en estos espacios sea lo más seguro posible, y que también se protejan cada uno de sus derechos, el derecho a la intimidad, a estar en un espacio libre de violencia”, comentó, Lorena Villavicencio, secretaria ejecutiva de Sipinna.
Las organizaciones participantes advirtieron que la explotación sexual infantil en línea se ha convertido en un desafío creciente para gobiernos, autoridades de seguridad, empresas tecnológicas y la sociedad en general, por lo que hicieron un llamado a fortalecer las estrategias de prevención, detección y atención de víctimas.
