El Gobierno venezolano anunció un fondo inicial de 200 millones de dólares para atender la emergencia, mientras continúan las labores de rescate en las zonas más afectadas.
Venezuela (Marcrix Noticias).- Los devastadores terremotos que sacudieron el norte de Venezuela ayer miércoles, dejaron un saldo preliminar de 164 personas fallecidas y 971 heridas, informó este jueves el Gobierno venezolano, que además anunció un fondo inicial de 200 millones de dólares para atender la emergencia y comenzar la reconstrucción de las zonas afectadas.
La Presidenta encargada, Delcy Rodríguez, detalló que los movimientos telúricos, ambos de magnitud superior a 7 grados, fueron seguidos por al menos 30 réplicas, lo que ha complicado las labores de búsqueda y rescate.
La Guaira fue identificada como la zona más afectada, con numerosos edificios colapsados, por lo que las autoridades concentran ahí gran parte de los equipos de emergencia.
Aunque el Gobierno no precisó en qué regiones se registró el mayor número de víctimas, Rodríguez señaló que mantiene comunicación con diversos jefes de Estado y organismos internacionales para coordinar el envío de ayuda humanitaria y fortalecer las tareas de rescate de personas que permanecen atrapadas entre los escombros.
Como parte de la respuesta a la tragedia, el Gobierno anunció un fondo de 200 millones de dólares, integrado con recursos provenientes del Fondo Monetario Internacional (FMI), que será destinado a la reconstrucción de hospitales, infraestructura pública y viviendas destruidas por los terremotos. Además, se habilitarán recursos para brindar atención inmediata a las familias afectadas.
La mandataria también informó que varios países ya comprometieron apoyo internacional. Estados Unidos, México, República Dominicana y El Salvador enviarán equipos especializados de rescate, mientras que Qatar, Brasil, China, Antigua y Barbuda, Belice, Santa Lucía y Dominica también ofrecieron asistencia para enfrentar la emergencia.
Especialistas explicaron que lo ocurrido en Venezuela corresponde a un “doblete sísmico”, es decir, dos terremotos independientes registrados con apenas 40 segundos de diferencia, y no a un sismo principal seguido de una réplica.
El primero alcanzó una magnitud de 7.2 y el segundo de 7.5, ambos con una profundidad aproximada de 13 kilómetros, lo que incrementó su capacidad destructiva al liberar la energía muy cerca de la superficie.
Los terremotos se encuentran entre los más intensos registrados en Venezuela en más de un siglo y fueron ocasionados por la interacción entre las placas tectónicas del Caribe y Sudamericana, en la activa falla de Boconó.
Tras el evento, autoridades internacionales emitieron alertas preventivas de tsunami para algunas zonas del Caribe, las cuales fueron canceladas horas después. Además, los movimientos también fueron perceptibles en Colombia, aunque sin reportes de daños o víctimas.
