El senador denuncia que la desaparición de personas sigue creciendo en el país, mientras miles de padres buscadores enfrentan dolor, rastreos y abandono institucional en esta fecha.
Ciudad de México(Marcrix Noticias).- La crisis de personas desaparecidas en México volvió a colocarse en el centro del debate público este Día del Padre, una fecha que para miles de familias no representa celebración, sino búsqueda, incertidumbre y dolor.
El senador Luis Donaldo Colosio Riojas advirtió que la desaparición de personas en el país se ha convertido en una de las problemáticas más graves y dolorosas, al tratarse de una violación constante a los derechos humanos y a la dignidad de las víctimas y sus familias.
En este contexto, señaló que miles de padres buscadores viven este Día del Padre en campo, realizando jornadas de rastreo para intentar localizar a sus hijos desaparecidos, enfrentando condiciones adversas y, en muchos casos, sin respuestas efectivas por parte de las autoridades.
De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, actualmente hay más de 134 mil personas cuyo paradero aún no ha sido esclarecido en México, una cifra que refleja la magnitud de una crisis que no cede.
El legislador advirtió además que diariamente se registran entre 40 y 42 desapariciones en el país, lo que mantiene encendida una emergencia humanitaria que, dijo, no ha recibido la atención suficiente por parte de los distintos niveles de gobierno.
Durante su participación en el foro “Padres Buscadores: en el Día del Padre, nada que celebrar”, Colosio Riojas respaldó el llamado del Comité de Desapariciones Forzadas de la ONU para activar mecanismos internacionales ante indicios de desapariciones forzadas generalizadas en México.
En el mismo encuentro, colectivos de búsqueda expusieron testimonios sobre la falta de apoyo institucional, la ausencia de líneas de investigación sólidas y la necesidad urgente de fortalecer las acciones de búsqueda en todo el país.
Mientras el país conmemora el Día del Padre, miles de familias lo viven entre la ausencia, el dolor y la esperanza de encontrar a sus hijos.

