Habitantes de La Esperanza denuncian cuatro días sin energía eléctrica y exigen una solución definitiva ante esta situación
José María Morelos (Marcrix Noticias).-La falta de energía eléctrica en la comunidad de La Esperanza mantiene afectadas a decenas de familias que acumulan varios días sin servicio. Los habitantes denunciaron que los apagones han provocado problemas en sus actividades diarias y pérdidas económicas, además de que continúan recibiendo recibos de luz con cobros que consideran elevados.
De acuerdo con vecinos de la localidad, la interrupción del suministro ya suma cuatro días consecutivos, una situación que ha complicado la conservación de alimentos y el acceso al agua para muchas familias. La falta de electricidad también ha limitado diversas tareas domésticas y actividades cotidianas.
Los pobladores señalaron que, pese a las constantes fallas en el servicio, no han observado una reducción en los montos que deben pagar por el consumo de energía. Por ello, consideran injusto seguir recibiendo cobros similares cuando enfrentan largos periodos sin electricidad.
Ante los reclamos de la comunidad, personal de la Comisión Federal de Electricidad informó que la avería no se encuentra dentro de La Esperanza, sino en una línea de distribución que abastece a varias localidades de la región. Debido a esta situación, otras comunidades también presentan afectaciones.
Entre las poblaciones impactadas por el problema se encuentran Rojo Gómez, Rancho Viejo y San Antonio Tuk, cuyos habitantes también han reportado dificultades derivadas de las interrupciones en el suministro eléctrico.
Mientras continúan las labores para restablecer el servicio, algunas familias han recurrido al almacenamiento de agua y a la captación de lluvia para cubrir necesidades básicas. Además, varios hogares han registrado pérdidas por alimentos que se descompusieron debido a la falta de refrigeración.
Los habitantes hicieron un llamado a la Comisión Federal de Electricidad para acelerar las reparaciones y garantizar un servicio más estable. Consideran que la prolongada ausencia de energía ya afecta la economía familiar y la calidad de vida de quienes viven en esta zona rural.
