La detención de un grupo delictivo presuntamente vinculado con el CJNG podría estar relacionada con varios casos de privación ilegal de la libertad ocurridos en Cancún, Puerto Morelos y Leona Vicario, entre ellos el de la joven Yareli Gaspar Gómez.
La reciente detención de una presunta célula criminal que operaba en la delegación de Leona Vicario abrió una nueva etapa en las investigaciones sobre diversos casos de desaparición y privación ilegal de la libertad registrados en el norte de Quintana Roo.
De acuerdo con información preliminar, el grupo estaría relacionado con varios hechos ocurridos entre Cancún, Puerto Morelos y Leona Vicario, incluyendo el caso de Yareli Gaspar Gómez, una joven de 24 años que fue reportada como desaparecida y posteriormente localizada sin vida.
Las autoridades investigan si los detenidos, presuntamente vinculados con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), participaron en el secuestro de al menos cuatro personas más, además de su posible relación con la desaparición de la joven.
Según información proporcionada por familiares, Yareli fue privada de la libertad hace aproximadamente tres semanas en la Zona Hotelera de Cancún, donde trabajaba vendiendo brazaletes para apoyar económicamente a su familia. Su desaparición fue denunciada oficialmente el 20 de mayo de 2026, aunque había sido vista por última vez el 16 de mayo.
Tras activarse el Protocolo Alba Quintana Roo, bajo el folio 98/FDN/2026, autoridades y familiares emprendieron labores de búsqueda para dar con su paradero. Sin embargo, días después se confirmó el hallazgo sin vida de la joven, hecho que generó indignación y renovó las exigencias de justicia por parte de sus seres queridos.
Las investigaciones también buscan determinar si esta misma estructura criminal estuvo involucrada en el secuestro de cuatro personas ocurrido en Leona Vicario. De manera extraoficial ha trascendido que al menos dos de las víctimas realizaban actividades de apoyo político para un exfuncionario de la Secretaría de Finanzas y Planeación que fue separado del cargo meses atrás.
Esta circunstancia ha llevado a las autoridades a ampliar las líneas de investigación para establecer si los hechos estuvieron relacionados exclusivamente con actividades delictivas o si existieron otros posibles móviles detrás de los secuestros.
La detención de los presuntos integrantes de esta célula también ha puesto nuevamente sobre la mesa la creciente presencia de grupos criminales en comunidades que durante años fueron consideradas relativamente tranquilas. Habitantes de distintas localidades han manifestado preocupación por el aumento de hechos violentos, amenazas y disputas vinculadas con el control de actividades ilícitas en la región.
Hasta el momento, las autoridades no han informado de manera oficial cuántos casos podrían estar relacionados con esta organización ni han detallado el avance de las investigaciones. Sin embargo, la captura de los sospechosos es considerada un paso importante para esclarecer una serie de hechos que han generado alarma social en los últimos meses.
Mientras continúan las diligencias, familiares de las víctimas y colectivos ciudadanos mantienen el llamado para que las investigaciones permitan identificar no solo a los responsables materiales de estos delitos, sino también a quienes pudieron haber ordenado o facilitado las operaciones de esta presunta red criminal.
