La ONU prevé que El Niño 2026 se consolide entre junio y agosto con efectos en lluvias y huracanes.
Clima (Marcrix Noticias) – La Organización Meteorológica Mundial (OMM), brazo técnico de la ONU, encendió las alertas climáticas globales esta semana. El organismo detectó un calentamiento acelerado en las aguas del Pacífico ecuatorial. Con base en esos datos, la OMM estima una probabilidad del 80 % de que El Niño 2026 se consolide entre junio y agosto del año en curso.
Un evento moderado que podría escalar
Los pronósticos iniciales apuntan a un fenómeno de intensidad moderada. Sin embargo, los expertos de la OMM advierten que esa clasificación no es definitiva. El calentamiento atmosférico acumulado por el cambio climático puede funcionar como un catalizador. Por esa razón, no se descarta que el evento evolucione hacia un episodio de mayor intensidad en los meses siguientes.
António Guterres, secretario general de la ONU, se pronunció sobre la situación. Calificó los datos disponibles como una advertencia crítica que los gobiernos no deben ignorar. Señaló que la evidencia científica sobre la llegada de este ciclo climático es contundente.
Qué esperar en México con El Niño 2026
Para el territorio mexicano, los impactos de El Niño 2026 se traducirían en cambios concretos en el comportamiento del clima. La historia reciente de este fenómeno permite anticipar varios escenarios.
En primer lugar, se prevé una reducción significativa en los niveles de precipitación. Eso implica mayor presión sobre las reservas de agua y un repunte importante en las temperaturas. Las regiones del norte y centro del país suelen ser las más expuestas a estas condiciones de calor y sequía.
El Niño y su efecto en la temporada de huracanes
Uno de los efectos más relevantes de El Niño 2026 afecta directamente la temporada ciclónica. La dinámica de este fenómeno tiende a calentar las aguas del Océano Pacífico. Eso favorece una mayor actividad de huracanes en esa cuenca.
En contraste, el Atlántico suele registrar una temporada más tranquila cuando El Niño está activo. El viento de cizalladura que genera el fenómeno dificulta la formación y el fortalecimiento de ciclones en esa región. Para los estados del Caribe mexicano, ese factor puede representar cierto alivio en la parte alta de la temporada.
Cambio climático, el factor que agrava todo
La OMM advierte que el cambio climático no modifica la frecuencia con que aparece El Niño. Sin embargo, sí amplifica sus consecuencias. Las temperaturas globales más altas sirven como base sobre la cual el fenómeno suma su propio calentamiento. Ese efecto combinado es lo que preocupa a los organismos internacionales para los próximos meses.
Las autoridades meteorológicas de México monitorean la evolución del Pacífico ecuatorial. Se espera que en las próximas semanas se confirmen los modelos y se emitan alertas específicas por región.

