Las altas temperaturas y la sequía en Yucatán han incrementado el riesgo de incendios forestales, dejando más de 400 hectáreas afectadas en distintas zonas del estado durante la actual temporada de calor
Yucatán (Marcrix Noticias).-La combinación de sequía extrema y temperaturas elevadas mantiene en alerta a las autoridades ambientales y de protección civil en Yucatán, donde los incendios forestales han consumido ya más de 400 hectáreas. Las condiciones climáticas registradas en las últimas semanas han favorecido la propagación del fuego, principalmente en áreas de vegetación seca y terrenos rurales.
Especialistas señalaron que la falta de lluvias y el intenso calor han provocado que la vegetación se encuentre altamente inflamable, aumentando el riesgo de siniestros en diversos municipios yucatecos. Además, las ráfagas de viento registradas en algunas regiones han complicado las labores de combate y control de incendios.
Las autoridades estatales informaron que brigadistas y cuerpos de emergencia mantienen vigilancia permanente en zonas consideradas de alto riesgo. También destacaron que varios de los incendios registrados en esta temporada han sido provocados por quemas no controladas realizadas en terrenos agrícolas o por descuidos humanos.
Protección Civil exhortó a la población a evitar encender fogatas, arrojar colillas de cigarro y realizar quemas durante las horas de mayor calor, ya que cualquier chispa puede originar un incendio forestal de gran magnitud. Asimismo, pidió reportar de inmediato cualquier columna de humo o fuego para actuar rápidamente y evitar daños mayores.
Los especialistas advirtieron que la temporada crítica de incendios forestales podría continuar mientras persistan las altas temperaturas y la ausencia de lluvias importantes en la región. Ante este panorama, las autoridades reforzaron las campañas de prevención y monitoreo ambiental en diferentes puntos del estado.
Finalmente, el gobierno de Yucatán reiteró que las brigadas seguirán trabajando de manera coordinada para proteger las reservas naturales, comunidades rurales y áreas forestales afectadas por la sequía y el calor extremo, fenómenos que continúan impactando severamente a la entidad.
