Ambientalistas y pobladores alertan que el proyecto podría afectar a los arrecifes de la zona y privatizar uno de los últimos accesos públicos a las playas en la isla.
Cozumel (Marcrix Noticias).– Tras la reciente decisión de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) de frenar el megaproyecto Perfect Day de Royal Caribbean en Mahahual, ahora ambientalistas y habitantes de Cozumel exigen detener también el proyecto Royal Beach Club que la empresa pretende desarrollar en Playa Mía.
De acuerdo con activistas y pobladores, el proyecto pone en riesgo uno de los últimos accesos públicos al mar en la isla y podría generar afectaciones ambientales en el Parque Nacional Arrecifes de Cozumel.
El proyecto de Royal Caribbean contempla una inversión de 75 millones de dólares para desarrollar un club de playa sobre una superficie de más de 17 hectáreas con capacidad para recibir hasta cuatro mil visitantes diarios.
Según la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) presentada ante Semarnat, el complejo incluiría amenidades y servicios de playa, dos mil camastros y 24 palapas.
Sin embargo, habitantes de Cozumel aseguran que el proyecto amenaza el acceso libre a Playa Mía, considerada una de las pocas playas públicas que aún quedan en la zona oeste de la isla.
Durante un recorrido realizado por la zona, se constató que gran parte de la costa se encuentra rodeada por hoteles, clubes privados y desarrollos residenciales que limitan el acceso público al mar o exigen pagos elevados para ingresar.
“Es un caminito ahí todo feo, pero aquí es el que nos da el acceso a esta bellísima playa de arenales; el cozumeleño, el que vive en su isla, no puede ver el mar y no se puede bañar en las playas porque no tiene acceso”, denunció Guadalupe Martín, presidenta de la asociación CIMAC en Cozumel.

La activista, quien lleva más de 20 años dedicada a la defensa ambiental en la isla, señaló que junto a otros grupos ciudadanos se han organizado desde hace al menos dos años para intentar frenar el proyecto.
“Lo que viene la gente a pagar para disfrutar, nosotros lo deberíamos tener al alcance”, expresó.
Las protestas aumentaron luego de que Semarnat emitiera el pasado 12 de mayo una ampliación de plazo de hasta 60 días hábiles para resolver la evaluación ambiental del proyecto, después de solicitar información adicional a la empresa.
Ambientalistas consideran que el procedimiento es similar al aplicado recientemente al proyecto Perfect Day Mahahual, el cual finalmente fue rechazado por Semarnat.
Los opositores al Royal Beach Club argumentan que el desarrollo podría provocar pérdida de vegetación costera y selva mediana, afectaciones a manglares, reducción de flora nativa y daños permanentes al hábitat de fauna silvestre, impactos que incluso fueron reconocidos por la propia empresa en su Manifestación de Impacto Ambiental.
También advierten sobre posibles afectaciones al Parque Nacional Arrecifes de Cozumel, una de las principales reservas naturales de Quintana Roo.
El tema ha generado una fuerte movilización ciudadana en la isla. Durante febrero y marzo, Semarnat realizó una consulta pública sobre el proyecto y, paralelamente, ambientalistas reunieron más de 19 mil firmas en plataformas digitales y campañas locales para exigir que se niegue la autorización.
“19 mil firmas metimos, entonces ahí está la voluntad del pueblo de Cozumel”, afirmó Guadalupe Martín.
Por su parte, Ari Adler Brotman, presidente de Royal Caribbean Group México, aseguró que el proyecto no contempla nuevas construcciones frente al mar y que únicamente se remodelará un club de playa ya existente.
“Lo que estamos construyendo es lo que ya era un club de playa anterior, lo estamos remodelando, no va a haber construcciones en esos frentes de playa”, sostuvo.
El directivo también aseguró que la empresa está dispuesta a modificar el proyecto en caso de que Semarnat rechace la propuesta original.
“Si Semarnat llegara a rechazar la solicitud, estudiaríamos bajo qué condiciones se rechazó y trabajaríamos en algo que pueda ser aceptado”, declaró.

En los últimos meses, Semarnat ha endurecido su postura frente a proyectos turísticos en Cozumel.
Entre los casos más relevantes se encuentra la cancelación de la autorización ambiental del cuarto muelle de cruceros, así como el rechazo a la construcción de un túnel peatonal subterráneo y la negativa a ampliar el muelle operado por SSA México.
Aunque la Ley General de Bienes Nacionales prohíbe restringir el acceso a playas y zonas federales marítimas, activistas aseguran que en la práctica muchas playas de Cozumel han quedado limitadas por desarrollos privados.
“Crecí aquí y empecé a bucear desde que tenía 15 años. Antes se podía caminar por toda esta zona y ahora, lamentablemente, por las construcciones, ha desaparecido toda esa arena”, lamentó Alejandro Salas, habitante de la isla.
Hasta el cierre de esta edición, ni el gobierno municipal de Cozumel ni Semarnat habían respondido solicitudes de entrevista sobre el futuro del proyecto Royal Beach Club.
Con información de N+.
