La embarcación, con aproximadamente 150 pasajeros, realizaba una travesía que partió de Ushuaia y contemplaba recorridos por la Antártida y diversas islas del Atlántico Sur. Sin embargo, la situación cambió drásticamente cuando comenzaron a detectarse síntomas graves entre algunos viajeros.
El primer fallecimiento correspondió a un hombre neerlandés de 70 años, quien presentó fiebre, dolor abdominal y diarrea mientras el barco navegaba cerca de Santa Elena. Posteriormente, su esposa murió tras ser trasladada a Johannesburgo, donde colapsó en un aeropuerto. Un tercer deceso ocurrió directamente a bordo del crucero.
Además, un ciudadano británico evacuado en la isla Ascensión dio positivo al virus y permanece en estado crítico en un hospital sudafricano. La Organización Mundial de la Salud informó que al menos cinco casos más están bajo análisis.
Sin permiso para bajar a tierra
El barco permanece frente a Cabo Verde, donde las autoridades han restringido el desembarco por precaución sanitaria. Hasta ahora, solo se ha permitido la evaluación médica a bordo, mientras se decide si algunos tripulantes podrán ser evacuados.
Equipos de salud locales han inspeccionado la nave, especialmente a dos miembros de la tripulación que requieren atención urgente, pero aún no se autoriza su traslado.
Una enfermedad poco común, pero peligrosa
El hantavirus es una infección transmitida principalmente por roedores y puede provocar desde cuadros febriles hasta enfermedades respiratorias graves. Aunque su transmisión entre personas es poco frecuente, su alta letalidad y diagnóstico complejo lo convierten en una amenaza importante en entornos cerrados como un crucero.
Coordinación internacional en marcha
Mientras continúan las investigaciones para confirmar el origen del brote, autoridades sanitarias de Sudáfrica han iniciado rastreos de contactos, especialmente en Johannesburgo. El gobierno de Países Bajos también colabora en la atención de sus ciudadanos afectados.
La OMS encabeza una respuesta internacional para contener cualquier posible propagación. Pese a la preocupación, autoridades sanitarias han llamado a mantener la calma, asegurando que se siguen protocolos estrictos para controlar la situación.
El crucero continúa a la espera de разрешiones y apoyo médico, en medio de la incertidumbre por la evolución de los casos.