El estado acumula casi 5 mil casos de sobrepeso y obesidad en lo que va del año, con un aumento de más del 21% respecto a 2025; especialistas advierten factores cotidianos que agravan el problema.
Cancún (Marcrix Noticias)-La obesidad continúa ganando terreno en Quintana Roo y mantiene una tendencia al alza que ya empieza a encender focos de alerta en el sector salud. De acuerdo con el Sistema de Vigilancia Epidemiológica, hasta la semana 14 de este 2026 se han registrado 4 mil 931 casos de trastornos de la nutrición, una cifra que refleja no solo la magnitud del problema, sino también su crecimiento acelerado.
Tan solo en la última semana se sumaron 283 nuevos diagnósticos, lo que confirma que el incremento no se ha detenido. Al comparar con el mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaban 4 mil 65 casos, el aumento es evidente: 866 expedientes más, equivalente a un 21.3%.
Del total actual, 2 mil 932 casos corresponden a mujeres y mil 999 a hombres, lo que también deja ver una mayor incidencia en la población femenina. A nivel regional, Quintana Roo encabeza la lista en la Península de Yucatán, superando a entidades vecinas como Campeche y Yucatán.
Detrás de estas cifras, especialistas señalan que existen factores que se han vuelto parte de la vida diaria en el estado. El consumo frecuente de alimentos ultraprocesados, las bebidas azucaradas, el sedentarismo y la escasa cultura de prevención siguen marcando el ritmo de esta problemática.
En ciudades como Cancún, por ejemplo, resulta más sencillo y económico acceder a comida rápida que a opciones saludables. Un especialista del sector salud en Benito Juárez explicó que esto responde también a la dinámica de una población joven y en crecimiento, donde convergen distintos hábitos alimenticios, muchos de ellos poco saludables. “Es un problema de salud pública que se está normalizando”, advirtió.
A nivel nacional, el Gobierno de México ha impulsado estrategias como “Vive saludable, vive feliz”, enfocada en escuelas públicas para reducir la obesidad infantil. Aunque se reportan avances, en Quintana Roo la situación sigue siendo compleja.
Padres de familia y personal médico coinciden en que el problema no se limita a las aulas. En muchos hogares persisten los malos hábitos alimenticios y la falta de seguimiento, lo que termina por anular los esfuerzos institucionales.
El aumento sostenido en los casos deja claro que las campañas, por sí solas, no son suficientes. La prevención, advierten especialistas, debe comenzar en casa y mantenerse como una práctica constante si se quiere revertir una tendencia que, hasta ahora, sigue en ascenso.
