La Premio Nobel de la Paz colaborará en la política exterior de México con acciones enfocadas en interculturalidad y protección de comunidades indígenas y afromexicanas.
Ciudad de México (Marcrix Noticias).– La Secretaría de Relaciones Exteriores nombró a Rigoberta Menchú Tum como alta consejera para los Derechos de las Mujeres y los Pueblos Indígenas en la Política Exterior de México.
De acuerdo con la Cancillería, la designación fue coordinada con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y forma parte de la instrucción de Claudia Sheinbaum Pardo de colocar la interculturalidad y la igualdad sustantiva como ejes transversales en la actuación internacional del país.
La dependencia federal informó que Rigoberta Menchú contribuirá en el diseño de una política integral orientada a la promoción y protección de los derechos de las mujeres, así como de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas.
Tras su nombramiento, la también ganadora del Premio Nobel de la Paz agradeció la confianza otorgada por la presidenta Claudia Sheinbaum y aseguró que asume esta nueva responsabilidad como un compromiso histórico.
“Representa para mí un desafío y una plena dignificación en lo personal y en las diversas luchas de las mujeres y de los pueblos indígenas de México y del mundo. Lo acepto como una misión histórica y lo llevaré con responsabilidad”, expresó.
Rigoberta Menchú Tum nació en la aldea Laj Chimel, San Miguel Uspantán, en El Quiché, Guatemala. Es reconocida como lideresa social, activista, dirigente política, escritora y guía espiritual.
A lo largo de su trayectoria ha trabajado en la defensa y reivindicación de los derechos de las mujeres y de los pueblos indígenas, además de participar en procesos de diálogo de paz en la región.
Con el respaldo de líderes indígenas de América Latina y otras regiones del mundo, promovió ante la Organización de las Naciones Unidas la proclamación del Año Internacional y la Declaratoria de los dos Decenios de los Pueblos Indígenas.
Entre los reconocimientos que ha recibido destacan el Premio Nobel de la Paz en 1992, su nombramiento como Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO en 1996, el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional en 1998 y el Premio Iberoamericano José Martí en 2002.
También recibió la Condecoración del Águila Azteca en 2010, la Orden Cultural Rubén Darío en el mismo año y más de 30 doctorados Honoris Causa otorgados por universidades de América Latina, Europa y Asia, entre ellas la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad de San Carlos de Guatemala.
Con información de Aristegui Noticias.
