Julio César Jasso imitó la masacre de Columbine al atacar la Pirámide de la Luna el 20 de abril.
Nacional (Marcrix Noticias) – El ataque armado en Teotihuacán volvió a poner en debate el efecto copycat. Un fenómeno criminal que lleva décadas preocupando a criminólogos de todo el mundo. El 20 de abril de 2026, Julio César Jasso Ramírez abrió fuego desde la Pirámide de la Luna. El saldo: una turista canadiense muerta y 13 personas heridas, entre ellas menores de edad.
El atacante tenía 27 años, era originario de Tlalpa, Guerrero, y actuó en solitario. Cuando quedó rodeado por la Guardia Nacional, se suicidó. Las autoridades del Estado de México confirmaron que no hubo cómplices.
Un perfil que apuntaba a la imitación
Desde el primer momento, los objetos hallados en la mochila de Jasso Ramírez llamaron la atención. El fiscal General del Estado de México, José Luis Cervantes Martínez, informó que el atacante portaba literatura sobre la masacre de Columbine. También llevaba notas personales en las que mencionaba una “inspiración de más allá de la tierra”. Y usaba una playera con la frase “Disconnect & Self-Destruct”.
Esos elementos, sumados a la fecha elegida, llevaron a las autoridades a hablar del efecto copycat. El ataque ocurrió exactamente el 20 de abril, la misma fecha en que en 1999 dos jóvenes mataron a 13 personas en el Columbine High School de Colorado, Estados Unidos.
Qué es el efecto copycat en la criminología
El término copycat, que en inglés significa “imitador”, tiene una definición precisa en criminología. Se aplica cuando una persona replica un crimen conocido, famoso o mediático, tomando como modelo el modus operandi de otro agresor.
Un crimen copycat puede incluir el mismo tipo de víctimas, escenarios similares, mensajes o símbolos parecidos y una búsqueda activa de notoriedad. No siempre el imitador busca el mismo objetivo que el criminal original. Pero sí asume una identidad construida a partir de la violencia ajena.
Según un estudio publicado en el Boletín Criminológico, estos hechos suelen estar ligados a la circulación masiva de imágenes y relatos violentos en internet. La exposición constante a esos contenidos alimenta la identificación con figuras criminales en personas con rasgos de narcisismo o psicopatía.
Una planeación deliberada, no un acto espontáneo
El Gabinete de Seguridad confirmó que Jasso Ramírez visitó la zona arqueológica en varias ocasiones antes del ataque. Se hospedó en un hotel cercano la noche anterior. Utilizó un vehículo de plataforma para trasladarse al sitio el día de los hechos.
Ese nivel de preparación refuerza la hipótesis del efecto copycat en Teotihuacán. El fiscal Cervantes Martínez señaló que el agresor tenía “un perfil psicopático caracterizado por una tendencia a copiar situaciones que sucedieron en otros lugares, en otros momentos y por otros personajes”.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó los datos del atacante este martes. Las investigaciones continúan abiertas mientras las autoridades analizan el material incautado.
