La autoridades detuvieron al encargado del bar; entre las víctimas hay una mujer hondureña.
Quintana Roo (Marcrix Noticias).– La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo informó sobre el rescate de 36 mujeres presuntas víctimas de trata de personas, durante un cateo realizado en un bar del municipio de Othón P. Blanco, operativo en el que también fue detenido el encargado del establecimiento.
El fiscal general del estado, Raciel López Salazar, dio a conocer los resultados durante la rueda de prensa del Gabinete de Seguridad, donde detalló que la acción fue ejecutada en coordinación con elementos de la Guardia Nacional.
De acuerdo con la dependencia, el operativo se llevó a cabo tras trabajos de gabinete e inteligencia, además de denuncias ciudadanas sobre presuntas actividades ilícitas en un inmueble ubicado en el cruce de la calle Camelias y avenida Juárez, en la colonia David Gustavo Gutiérrez.
Con base en las investigaciones, el Ministerio Público solicitó y obtuvo de un Juez de Control la orden de cateo correspondiente, la cual fue cumplimentada por agentes investigadores y fuerzas federales.
Durante la diligencia en el bar fueron resguardadas 36 mujeres mayores de edad, de las cuales 35 son mexicanas y una de nacionalidad hondureña.
Las primeras indagatorias señalan que las víctimas eran captadas aprovechando su situación de vulnerabilidad económica, con la promesa de trabajar inicialmente como meseras y ficheras.
Sin embargo, posteriormente eran inducidas a realizar servicios sexuales, y debían entregar el 50 por ciento de sus ingresos a la administración del negocio.

En el sitio fue detenido Rolando Agustín N, identificado como responsable del lugar, quien fue puesto a disposición del Ministerio Público por su probable participación en el delito de trata de personas en su modalidad de prostitución ajena.
Será dentro del término constitucional cuando la autoridad judicial determine su situación jurídica.
Además, peritos de la Fiscalía aseguraron diversos indicios relacionados con la investigación, entre ellos terminales de cobro electrónico, dispositivos de almacenamiento de video (DVR), dinero en efectivo, preservativos y libretas con anotaciones sobre servicios y fichajes realizados en una zona denominada “Reservado Junior”.
El inmueble quedó asegurado y fueron colocados los sellos oficiales correspondientes, mientras que todos los indicios quedaron a disposición del Ministerio Público para continuar con las investigaciones.
