María Ramos y Juan Masaba enfrentan una situación crítica de salud y economía en la colonia Invasión Bahía Real. Ambos padecen diabetes.

Cancún (Marcrix Noticias)-Entre necesidades médicas, carencias económicas y días de incertidumbre, la pareja formada por María Ramos y Juan Masaba enfrenta una situación difícil en su vivienda ubicada en la colonia Invasión Bahía Real, en Cancún. Ambos adultos mayores padecen diabetes y sobreviven con los pocos ingresos que la señora María logra obtener realizando trabajos de limpieza.

Juan Masaba, de 68 años, relata que su situación cambió drásticamente luego de acudir al Instituto Mexicano del Seguro Social para atenderse unas hernias en la espalda baja. De acuerdo con su testimonio, durante un procedimiento médico se le aplicó anestesia de forma incorrecta, lo que afectó gravemente su movilidad.

Desde entonces, asegura que perdió cerca del 70 por ciento de la movilidad de su cuerpo. Recuerda que el deterioro fue repentino. “Fui al Seguro Social para que me trataran unas hernias que tenía en la espalda y me perjudicaron más. Mírenme cómo estoy, postrado en una cama, siendo una carga para mi esposa”, comenta con visible tristeza.

Antes de esa situación, Juan trabajaba como guardia de seguridad, empleo que tuvo que dejar cuando su salud empeoró. Señala que tras su retiro solo recibe una pensión mensual de 4 mil 900 pesos, cantidad que resulta insuficiente para cubrir gastos básicos y medicamentos.

Originario de Coatzacoalcos, Veracruz, Juan cuenta que desde muy joven aprendió a trabajar para salir adelante. Vendía chicles y limpiaba parabrisas en su ciudad natal, actividades con las que comenzó a sostenerse y que, dice, le inculcaron disciplina y responsabilidad.

Su esposa, María Ramos, de 65 años, asumió desde entonces la responsabilidad de sostener el hogar. Entre lágrimas explica que sale a trabajar limpiando casas cuando consigue alguna oportunidad, aunque en ocasiones ni siquiera recibe pago por su labor.

“Yo debo trabajar y hacer el quehacer en la casa para poder subsistir. Mis hijos ayudan poco y casi no nos visitan. Sólo nos quedamos con nuestro nietecito, pero él también tiene que trabajar para traer unos centavitos”, relata.

La pareja tiene tres hijos, aunque solo uno les envía apoyo económico de manera ocasional. En casa viven con un nieto al que consideran como un hijo, pues ellos lo criaron desde pequeño y actualmente también aporta lo que puede para ayudar en los gastos.

Las dificultades económicas han provocado que, en ocasiones, dependan de la solidaridad de vecinos para poder alimentarse. Según cuentan, hay días en los que su desayuno consiste únicamente en medio tamal de frijol, acompañado de café y leche en polvo.

La situación se complica aún más debido a los problemas de salud que ambos padecen. Al ser diabéticos, requieren medicamentos constantes y una alimentación adecuada. Sin embargo, cuando acuden al Seguro Social en busca de sus tratamientos, aseguran que con frecuencia les informan que no hay disponibilidad de ciertos medicamentos.

Además, Juan necesita pañales para adulto debido a su limitada movilidad. En algunos días logra ponerse de pie con ayuda de una andadera, pero la mayor parte del tiempo permanece en cama.

El estrés, las preocupaciones y las dificultades diarias también han afectado la salud de María, quien sufre fuertes dolores de cabeza y problemas de presión arterial. Aun así, continúa trabajando para poder llevar algo de comida a la mesa.

Ante esta situación, la pareja hace un llamado a la solidaridad de la comunidad para recibir apoyo con alimentos, pañales para adulto, medicinas o cualquier insumo que pueda ayudarles a sobrellevar su día a día.

Los adultos mayores viven en una vivienda ubicada en la esquina de las calles Bahía de Oaxaca y Dailan, en la colonia Invasión Bahía Real. Su casa se identifica por un pequeño patio con plantas y por las bolsas de pañales que cuelgan de la reja, señal de la necesidad que enfrentan.

A pesar de las dificultades, ambos aseguran que no pierden la esperanza. “Mientras Dios dé razón de conciencia y fuerzas seguiré adelante. Tenemos que ver por nosotros y no podemos darnos por vencidos”, expresan.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

No puedes copiar el contenido de esta página