Versiones señalan que el empresario Juan Carlos Guerrero Rojas enfrenta una enfermedad grave y ha generado nuevas reacciones en redes sociales.
Tabasco (Marcrix Noticias).– La historia detrás de la lujosa fiesta de XV años de María Fernanda “Mafer” Guerrero, que se volvió viral en redes sociales por su nivel de producción y derroche, dio un giro inesperado tras difundirse versiones que señalan que su padre, el empresario Juan Carlos Guerrero Rojas, estaría desahuciado y con un pronóstico de vida limitado.
De acuerdo con información difundida en programas de espectáculos, como “Chisme al Chile”, el empresario habría enfrentado un problema de salud grave luego de sufrir un infarto hace aproximadamente tres años mientras se encontraba en Puebla.
Tras ser trasladado de emergencia a un hospital, los médicos detectaron que presentaba arterias severamente obstruidas, presuntamente a causa de altos niveles de colesterol.
Según estas versiones, Guerrero Rojas fue sometido a una intervención quirúrgica compleja, en la que se utilizaron injertos para mejorar el flujo sanguíneo. Sin embargo, el pronóstico médico no habría sido favorable, ya que se le habría dado una expectativa de vida limitada.
El comunicador Michelle Rubalcava aseguró que, tras este procedimiento, los especialistas habrían estimado que el empresario contaba con pocos años de vida, e incluso se ha mencionado que podría tener entre 18 y 24 meses, aunque esta información no ha sido confirmada oficialmente por la familia.
Estas revelaciones han cambiado la percepción pública sobre la fastuosa celebración, que inicialmente fue criticada por su lujo y extravagancia. Ahora, muchos usuarios en redes sociales interpretan el evento como un gesto personal y familiar, con la intención de cumplir el deseo de su hija en un momento significativo.
La fiesta de Mafer se convirtió en tendencia por la presencia de celebridades como Belinda, Galilea Montijo, J Balvin, Matute, Xavi y Pablo Montero, además de su ambientación inspirada en Nueva York, con escenografías monumentales, alfombra roja, áreas VIP, catering de lujo y detalles exclusivos como pulseras de marca.
En plataformas digitales, se llegó a especular que el costo del evento superó los 45 millones de pesos, además de surgir señalamientos sobre presuntos vínculos de la familia con contratos en Petróleos Mexicanos (Pemex), lo que generó críticas y debate.
No obstante, el propio Guerrero Rojas respondió a estas versiones mediante un comunicado, en el que rechazó las cifras difundidas sobre el gasto de la fiesta, calificándolas como “totalmente falsas y desproporcionadas”, y negó cualquier relación política. Asimismo, destacó su trayectoria empresarial y su participación en actividades sociales y filantrópicas.
Con información de medios.
