Tras más de 21 horas de diálogo en Pakistán, Irán endureció su postura y advirtió que no habrá cambios sin un acuerdo que respete sus condiciones.
Islamabad (Marcrix Noticias).– Las conversaciones de alto nivel entre Irán y Estados Unidos concluyeron sin acuerdo este domingo 12 de abril, luego de más de 21 horas de diálogo en Islamabad, Pakistán, en lo que fue el contacto directo más relevante entre ambos países desde 1979.
Tras el encuentro, Irán endureció su postura y advirtió que la situación en el estrecho de Ormuz no cambiará mientras Washington no acepte un “acuerdo razonable”, según una fuente iraní cercana a las negociaciones citada por la agencia Mehr y retomada por EFE.
“Irán no tiene prisa, y a menos que EE.UU. acepte un acuerdo razonable, no habrá cambios en la situación del estrecho de Ormuz”, señaló la fuente.
Aunque ambas delegaciones reconocieron avances parciales, el diálogo se estancó en “dos o tres cuestiones importantes” donde las diferencias fueron profundas, de acuerdo con la cancillería iraní.
Entre los principales puntos de desacuerdo destacan el compromiso de Irán de no desarrollar armas nucleares a largo plazo, las condiciones para levantar restricciones en el estrecho de Ormuz y diversas demandas económicas y de seguridad regional planteadas por Teherán.
El portavoz iraní Ismail Bagaei acusó a Estados Unidos de presentar “demandas excesivas” y “peticiones ilegales”, al tiempo que insistió en que cualquier avance dependerá de la “buena fe” de Washington y del reconocimiento de los intereses iraníes.

Uno de los temas más sensibles del conflicto es el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo, por donde circula cerca de una quinta parte del comercio global de petróleo, lo que lo convierte en un punto estratégico para la economía internacional.
Desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero, esta vía ha estado bajo restricciones y medidas de seguridad impulsadas por Irán. Aunque Estados Unidos ha señalado que ya inició trabajos para reabrir la ruta, Teherán condiciona cualquier flexibilización a avances diplomáticos, lo que mantiene la incertidumbre en los mercados energéticos y en países dependientes del suministro de crudo.
Hasta el momento, no se ha definido una fecha ni sede para una nueva ronda de negociaciones, lo que prolonga el estancamiento y la tensión en la región.
La falta de consenso evidencia la complejidad del conflicto y la dificultad de alcanzar un acuerdo que satisfaga a ambas partes, manteniendo al estrecho de Ormuz como un punto crítico tanto en el ámbito militar como económico a nivel global.
