JD Vance sostuvo una reunión este fin de semana con el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, en Islamabad.
Las delegaciones, encabezadas por el vicepresidente estadounidense JD Vance y el presidente del Parlamento iraní Mohammad Bagher Qalibaf, sostuvieron reuniones por separado con el primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif en Islamabad. Hasta el momento, no se ha confirmado un encuentro directo entre ambas partes.
POSTURAS RÍGIDAS Y DESCONFIANZA MUTUA
Las negociaciones arrancan con líneas rojas bien definidas. Teherán reiteró elementos de su propuesta previa, mientras que Washington endureció su discurso. El presidente estadounidense Donald Trump lanzó mensajes contundentes antes del diálogo, asegurando que Irán “no tiene cartas” en la negociación.
Por su parte, el canciller iraní Abbas Araghchi advirtió que su país llega con “profunda desconfianza” y listo para responder ante cualquier nueva agresión. Las propuestas sobre la mesa evidencian el abismo entre ambas naciones: Irán exige el fin definitivo de la guerra, el levantamiento de sanciones y control sobre el estrecho de Ormuz; mientras que la Casa Blanca plantea restricciones al programa nuclear iraní y la reapertura de esa vital ruta energética.
A pesar de los intentos diplomáticos, la violencia no cesa. Israel mantiene ataques en Líbano, donde al menos tres personas murieron este 11 de abril, según medios estatales. La guerra ha dejado ya miles de víctimas: más de 3 mil en Irán y casi 2 mil en Líbano, además de decenas en Israel y otros países del Golfo Pérsico.
El conflicto también ha sacudido la economía global, elevando los precios de la energía y dañando infraestructura clave en la región.
EXPECTATIVA Y ESCEPTICISMO
Tras semanas de bombardeos, algunos ciudadanos mantienen la esperanza de un acuerdo, aunque otros dudan de su viabilidad y de que se respete a largo plazo. En paralelo, se espera que Israel y Líbano inicien conversaciones directas en Washington en los próximos días, en un intento adicional por contener la escalada.
Por ahora, el mundo observa con atención las negociaciones en Pakistán, las cuales podrían abrir una puerta a la paz o confirmar que las diferencias siguen siendo demasiado profundas.

