El astro argentino jugó y regresó al escenario donde conviven el fútbol mundial y el arte de Diego Rivera.
Deportes (Marcrix Noticias) – El Estadio Olímpico Universitario de la UNAM guarda dos legados que difícilmente coinciden. Uno pertenece al fútbol, el otro al muralismo mexicano. Maradona en el Estadio Olímpico Universitario escribió páginas que México recuerda con fervor, especialmente durante el Mundial de 1986.
El 2 de junio de 1986, Diego Armando Maradona pisó por primera vez ese césped. Argentina enfrentó a Corea del Sur en el que sería su debut mundialista en México. Las gradas rebosaban de aficionados con banderas de ambas naciones. Aquel partido fue físicamente exigente para Maradona.
El jugador surcoreano Jung Moo Huh lo sometió a duras entradas. El propio Maradona lo recordaría después en sus propias palabras: “¡Cómo me pegaron, mamita! Me hicieron once faltas, casi todas del partido.”
A pesar del castigo físico, la Albiceleste se impuso 3 a 1. Maradona repartió asistencias para Jorge Valdano, quien anotó dos goles, y para Óscar Ruggeri, autor del tercero.
Otra victoria en el mismo escenario
Una semana más tarde, Argentina volvió al Estadio Olímpico Universitario. Esta vez enfrentó a Bulgaria y ganó 2 a 0. El recinto universitario vivió noches que formarían parte de la historia del fútbol sudamericano. El estadio también fue testigo de otros duelos memorables. El 17 de junio, Italia y Francia se midieron ahí, en un partido que clasificó a los galos a cuartos de final con Michel Platini como figura destacada.
El regreso del Diego entrenador
Treinta y tres años después de aquel debut, Maradona volvió al mismo escenario. Fue el 12 de marzo de 2019, pero esta vez llegó como técnico de los Dorados de Sinaloa, para enfrentar a los Pumas en la Copa MX. El estadio lo recibió con cánticos emotivos. Los aficionados le rindieron un homenaje espontáneo que el exjugador agradeció visiblemente.
El mural que también es historia
El Estadio Olímpico Universitario no solo alberga memoria deportiva. En su talud oriente, Diego Rivera dejó plasmada una de sus obras más singulares. Se titula La universidad, la familia y el deporte en México y fue realizada entre 1952 y 1954 con piedras naturales de colores.
La obra muestra el águila y el cóndor como símbolos universitarios, atletas encendiendo antorchas olímpicas y la figura de Quetzalcóatl en la parte inferior. Rivera la consideró una de las realizaciones más importantes de su carrera, aunque quedó inconclusa.
En 2007, Ciudad Universitaria fue reconocida como Patrimonio Mundial de la Unesco por su fusión única de arte, arquitectura y educación. Esta condición impide que el estadio sea modificado drásticamente, razón por la cual tampoco fue habilitado como sede del Mundial 2026.
Dos legados que perduran
Maradona en el Estadio Olímpico Universitario sigue siendo una referencia inevitable cuando se habla de México 86. Rivera falleció en 1957 y Maradona en 2020, pero la huella de ambos permanece en ese recinto que une el deporte y el arte como pocas instalaciones en el mundo.

