Organización ambiental alerta por obras sin permisos que ponen en riesgo ríos subterráneos, selva y el acceso al agua en la región
Tulum (Marcrix Noticias).-La reactivación de una construcción ilegal en Tulum que amenaza el sistema Sac Actun ha encendido la alarma entre ambientalistas, quienes advierten riesgos graves para los ríos subterráneos y la selva de Quintana Roo. La denuncia señala que las obras carecen de permisos ambientales y podrían provocar daños irreversibles en uno de los ecosistemas más importantes de la región.
La organización Sélvame del Tren acusó que la Secretaría de la Defensa Nacional retomó los trabajos de un supuesto libramiento que ya había sido clausurado anteriormente por autoridades ambientales. De acuerdo con el colectivo, el trazo de la obra pasa directamente sobre el sistema Sac Actun, considerado la cueva inundada más extensa del mundo, con más de 368 kilómetros de ríos subterráneos.
El proyecto había sido suspendido por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente debido a la falta de autorizaciones en materia de impacto ambiental. Además, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transporte retiró en su momento la solicitud del proyecto, el cual contemplaba la remoción de más de 149 hectáreas de vegetación forestal y la pérdida de decenas de miles de árboles.
Sin embargo, integrantes de la organización señalaron que recientemente recorrieron la zona y detectaron actividad de maquinaria, lo que evidenciaría la reanudación de las obras. A través de imágenes y testimonios, denunciaron que los trabajos continúan pese a la clausura previa, lo que calificaron como una acción fuera de la legalidad.
El director del colectivo, Guillermo D’Christy, afirmó que el proyecto no corresponde a un libramiento vial, sino que responde a intereses de desarrollo inmobiliario. Según explicó, el trazo no rodea la ciudad de Tulum, sino que se interna en áreas de selva que podrían ser destinadas a futuros desarrollos habitacionales.
Por su parte, el espeleólogo José Urbina advirtió que las obras ya presentan impactos visibles, como la extracción de material y la modificación del terreno. También alertó sobre la presencia de bancos de material irregulares que habrían facilitado la intervención en la zona, afectando directamente el equilibrio del ecosistema.
Urbina subrayó que el mayor riesgo es la afectación al sistema hídrico subterráneo, del cual depende el suministro de agua en la región. Señaló que la construcción podría interrumpir flujos naturales y favorecer proyectos urbanos que incrementarían la presión sobre los recursos hídricos disponibles.
El proyecto original contemplaba una vía de aproximadamente 26 kilómetros para desviar el tránsito pesado fuera del centro de Tulum. No obstante, ambientalistas sostienen que el nuevo trazo, de menor extensión, modifica su propósito inicial y podría derivar en la fragmentación del territorio y la pérdida acelerada de selva, por lo que exigieron transparencia y el cumplimiento de la legislación ambiental vigente.
