Representantes indígenas señalan falta de convenios, inclusión real y beneficios directos pese al crecimiento turístico en la región
Playa del Carmen(Marcrix Noticias).- La participación de comunidades mayas en proyectos turísticos que utilizan su identidad cultural volvió al centro del debate, luego de que representantes indígenas exigieran mecanismos formales que garanticen su inclusión, reconocimiento y beneficios directos.
Desde la Asociación Nacional de Intérpretes y Promotores de la Cultura (ANIPA) en el estado, se advirtió que la proyección de tradiciones mayas en desarrollos turísticos, como los operados por Grupo Xcaret, no debe quedar únicamente en la difusión, sino que requiere acuerdos legales con las comunidades y autoridades correspondientes.
El planteamiento surge en medio de recientes resoluciones judiciales, tras la intervención de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que abordó el uso de elementos del patrimonio cultural indígena en actividades comerciales, destacando que su protección es un asunto de interés público.
De acuerdo con voceros indígenas, si bien reconocen que la cultura maya ha ganado visibilidad gracias al turismo, persisten fallas en la manera en que esta se integra en los proyectos, particularmente por la ausencia de representación legítima en la toma de decisiones.
Uno de los principales señalamientos apunta a que no todas las organizaciones que participan en estos procesos representan a la totalidad de los pueblos originarios, lo que ha generado acuerdos limitados o excluyentes en un estado donde la población indígena supera las 170 mil personas.
A esto se suma el contraste entre el auge económico de destinos turísticos del Caribe mexicano y las condiciones de rezago que aún enfrentan diversas comunidades mayas, especialmente en servicios básicos, infraestructura y atención médica.
Ante este panorama, líderes indígenas subrayan que las empresas que incorporan elementos culturales deben asumir compromisos más amplios, incluyendo acciones de responsabilidad social que impacten directamente en las comunidades de origen.
El llamado central es claro: la cultura maya no solo debe ser exhibida, sino también respetada, consultada y retribuida mediante esquemas formales que garanticen beneficios compartidos.
