El mundial será escenario de protestas multitudinarias contra la administración Trump, en medio de una crisis social y política marcada por racismo.

Estados Unidos (Marcrix Noticias)-El torneo mundial de futbol, a realizarse en junio próximo, podría convertirse en un “detonador” para movilizar masivamente a estadunidenses inconformes con el gobierno de Donald Trump, que ha incumplido las promesas que enarbola su movimiento, Make America Great Again (MAGA), considera el historiador Federico Samaniego Lapuente.

Estudioso de la historia de Estados Unidos y autor del libro Racismo en Estados Unidos. Una visión histórica (Debate, 2026), Samaniego Lapuente advierte que el vecino país se encuentra “en un momento de crisis revolucionaria”, a partir de la conflictividad social, política y económica generada por la administración Trump, quien ascendió al poder enarbolando el racismo como posición ideológica.

“Lo único que falta es un detonador. Y el Mundial lo puede ofrecer de una manera espléndida”, reflexiona Samaniego, quien dedicó diez años de su vida a estudiar el racismo en Estados Unidos, en la biblioteca del Congreso norteamericano y visitando escenarios de algunos de los acontecimientos narrados en el libro de 300 páginas.

El texto surgió de la propia inquietud de Samaniego Lapuente, ingeniero agrónomo de profesión, por conocer la historia de la gran potencia, donde vivió por ocho años, en Washington, D.C.

Nacido de “un mamotreto inicial de mil 200 páginas”, que fue depurado posteriormente por la editora Natalia Rodríguez, Racismo en Estados Unidos es un recuento de la “falla social” sobre la que se construyó Estados Unidos, y que en su primera constitución sostenía que una persona de raza negra tenía sólo 3/5 partes de ser humano y que normalizaba la esclavitud.

En entrevista con Proceso, Federico Samaniego alerta que el pensamiento supremacista de Estados Unidos siempre ha estado presente, aun cuando tras la elección de Barack Obama como presidente se creyó que se había abolido.

“El racismo sin racistas sigue ahí y es una enorme amenaza no sólo para los negros, sino para todos los inmigrantes, especialmente los mexicanos y latinoamericanos recién llegados”, se lee en el libro de Samaniego.

No obstante, el entrevistado destaca que en la potencia también hay un sector de estadunidenses liberales que están en contra de la ideología que sustenta a MAGA, que son los que murieron en la Guerra de Secesión para abolir la esclavitud y que ahora han salido a las calles a enfrentar la violencia con que ha actuado ICE y la Guardia Nacional en contra de la población migrante.

“¿Cómo los ciudadanos de Minneapolis y St. Paul echaron fuera a esa fuerza militar sin disparar un solo tiro a 30 grados bajo cero? Por la organización vecinal y de la gente, que no está siendo transparentada por los medios. ¿Cómo fue que los pudieron echar? ¿Por qué se fueron? Porque la gente de Minneapolis es absolutamente heroica y se organizó de tal manera que los pudo echar”, explica Samaniego.

La férrea oposición social a la violencia con que está actuando ICE, “para complacer a los seguidores de MAGA”, también ocurre en ciudades como Nueva York, Chicago y Los Ángeles, “ahí va a ser el Mundial, ésa va a ser una Bastilla global”, apunta el autor al comparar la inconformidad social en Estados Unidos con la que dio origen a la revolución Francesa en 1789.

“El Mundial puede funcionar como el encendido de una rebelión en todos lados. Los precios de los partidos están absolutamente inaccesibles. Son un insulto para los aficionados. Las reservaciones de los hoteles se fueron a 200% arriba, en todos lados, pero allá es la parte principal. Lo que está haciendo ese Mundial es como gritar como María Antonieta desde el Palacio de Versalles ‘Coman pasteles’ (cuando el pueblo francés pedía pan). Es lo que está haciendo”, reflexiona Samaniego.

Marchas No King

El escritor resalta que la molestia social hacia el gobierno trumpista se está expandiendo por la incontenible inflación, el alza de los precios de los combustibles, el recorte del gasto gubernamental, la pérdida de empleos, la guerra en Irán, cuando el magnate se había comprometido a no involucrarse en conflictos bélicos, hechos que se suman a la oposición a la violencia con que actúa ICE en contra de la población migrante.

Al recordar que en las movilizaciones del No Kings Day, llevadas a cabo los días 14 de junio y 18 de octubre de 2025, en las que participaron 5 millones y 7 millones de personas, respectivamente, el historiador no descarta que los inconformes con el gobierno de Trump cierren estadios.

“El próximo No Kings es la próxima semana (28 de marzo), si ahí salen 9 millones de norteamericanos a protestar, preocúpate de que te puedan cerrar un estadio el día que juega Brasil contra Alemania. Que rodeen el estadio y no dejen pasar, como una protesta contra esto que está representando Trump en un sentido más amplio. Porque MAGA se está desgranando ella sola. La protesta en Minneapolis no es propiamente contra MAGA, de hecho, hay gente de MAGA que está protestando en Minneapolis. Es por la violencia”, dice el historiador.

Al puntualizar que las protestas en contra de ICE no tienen tintes raciales, sino más bien por la forma en que se están conduciendo las autoridades, que ha tenido como víctimas visibles a los anglosajones Renne Good y Alex Pretti, asesinados por agentes de ICE, lo que imprime mayores riesgos para el régimen trumpista.

“No es una protesta racial, lo que la hace mil veces más peligrosa, a lo mejor lo que no se soporta es que le estés dando el mismo tratamiento a los blancos que a un negro o a un mexicano, que ahí juega ese racismo también, si (las víctimas) hubieran sido negros o mexicanos no hubiera habido tanto problema”, apunta.

La efervescencia social que hay en Estados Unidos, alimentada por las decisiones del gobierno de Donald Trump y el desmoronamiento del movimiento que lo llevó al poder, convierten al torneo de futbol en un evento vulnerable, insiste.

“Si logras parar un partido allá, se acabó el Mundial. Es muy frágil el torneo. En términos militares es un torneo muy frágil, y los verdaderos demócratas en Estados Unidos son los de No Kings. El Partido Demócrata no tiene nada que ver ahí. Nada”, resalta.

Federico Samaniego puntualiza que, a pesar de las escenas violentas protagonizadas por el ICE contra la población migrante, lo que el sistema estadunidense garantiza es que la última capa social que puede ser pisoteada es la de las personas de raza negra, situación que históricamente ha conflictuado la relación de esta población con otras también marginadas como los latinos y mexicanos.

“El conflicto principal sigue siendo con los negros, a quienes nunca los consideraron seres humanos, ése fue el tema de origen, en cambio, ningún mexicano tuvo que pelear 20 años para que a su madre la dejaran sentar en el asiento de adelante del camión; ningún mexicano tuvo que estar en huelga y que lo golpearan, o que lo metieran a la cárcel para poder sentarse en uno de estos desayunadores de los centros comerciales; ningún mexicano tiene una bisabuela o una tatarabuela a la que hayan vendido; ningún mexicano fue esclavo. Eso hace una distinción fundamental”, puntualiza el escritor.

“La exclusión de los gringos es igual con los somalíes y con los coreanos, con el que no es blanco como ellos, pero con los negros hay una historia de agravios de 300 años que puedes documentar, por eso la unidad de negros y otros es muy difícil, porque los otros nunca participaron de ese racismo puesto en las leyes. Puesto en los departamentos de policía, en las persecuciones de Ku Klux Klan, de los slave patrols. Ninguno de las nuevas, vamos a decirlo así, razas tuvo que pasar por ahí”, sentencia Federico Samaniego.

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