Nuevo sistema de transporte, control estatal, cambios en tarifas y reglas más estrictas marcan la transformación del servicio en el estado.
Cancún(Marcrix Noticias).- El Congreso de Quintana Roo aprobó el pasado 4 de marzo de 2026 una Reforma integral a la Ley de Movilidad que redefine por completo el funcionamiento del transporte público en la entidad.
Entre los principales cambios destaca la creación del nuevo sistema estatal de transporte, conocido como MOBI (Sistema de Movilidad del Bienestar Quintanarroense), que busca integrar y ordenar el servicio bajo un solo modelo coordinado.
Con esta Reforma, el Gobierno del Estado asume un papel central en la planeación, regulación y supervisión del transporte, lo que implica una mayor intervención en aspectos clave como rutas, operación y tarifas, desplazando el control que antes recaía principalmente en los municipios.
Uno de los ejes principales es la implementación de un sistema integrado de transporte, con rutas mejor definidas, eliminación de duplicidades y mayor cobertura, con el objetivo de hacer más eficiente el servicio para los usuarios.
También se establecen nuevas reglas para las concesiones, que seguirán vigentes, pero bajo condiciones más estrictas, incluyendo estándares de calidad, modernización de unidades, uso de tecnología y cumplimiento de lineamientos operativos definidos por la autoridad estatal.
En materia de tarifas, la reforma abre la puerta a un nuevo esquema basado en costos reales de operación, lo que podría derivar en ajustes graduales al pasaje, dejando atrás decisiones basadas únicamente en factores políticos.
Además, se impulsa la modernización del transporte con la incorporación de herramientas como pago electrónico, monitoreo en tiempo real y sistemas de control, así como la posibilidad de implementar tarifas preferenciales para sectores vulnerables.
Otro punto relevante es que el Estado podrá participar directamente en la operación del servicio, ya sea de manera total o en conjunto con concesionarios, como parte de un modelo mixto.
La Reforma también incorpora principios como el derecho a la movilidad y a la ciudad, así como la obligación de garantizar un servicio más ordenado, seguro y eficiente.
En conjunto, estos cambios marcan el inicio de una reestructuración profunda del transporte público en Quintana Roo, con un enfoque en la centralización, modernización y control del sistema.
