El sistema de videovigilancia y respuesta inmediata permite disminuir delitos en el mercado más grande de América.
Ciudad de México (Marcrix Noticias).- El C5 de la Central de Abasto ha permitido reducir la extorsión mediante un sistema de vigilancia y respuesta inmediata, implementado como parte de una estrategia de seguridad en la Ciudad de México.
Durante años, trabajadores y locatarios enfrentaron una modalidad conocida como “rapidita”, que consistía en la venta forzada de boletos con promesas de ganancias que no se concretaban.
La estrategia incluye la operación del C2, uno de los centros que integran el sistema del C5 en la capital, desde donde se monitorean 644 cámaras distribuidas en pasillos, bodegas y vialidades de la Central de Abasto.
Además, se cuenta con presencia policial reforzada y un módulo del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia, enfocado en la atención a víctimas.
La operación es coordinada por la administradora del mercado, Mónica Pacheco, quien recientemente encabezó la entrega de nuevas patrullas para fortalecer la vigilancia.
Reducción de extorsión y tiempos de respuesta
Los resultados muestran una disminución en los casos de extorsión. Durante el último año se registraron cuatro reportes, mientras que las prácticas presenciales previas a 2018 han sido prácticamente eliminadas.
Actualmente, la atención de emergencias se realiza en un promedio de 28 segundos a través de las líneas del C5, incluyendo 911 y 089 para denuncias anónimas.
El tiempo de arribo de unidades de seguridad es de aproximadamente 3 minutos con 36 segundos, de acuerdo con datos del sistema.
Participación ciudadana es clave
Las autoridades señalaron que la denuncia por parte de víctimas y testigos es un elemento fundamental para mantener la efectividad del modelo de seguridad.
El esquema se desarrolla como parte de una estrategia iniciada en administraciones anteriores y reforzada en la actual gestión del gobierno capitalino.
