Carolina “N” y Diego “N”, quienes se ostentaban como cirujanos plásticos sin serlo, así como Jesús Fernando “N”, quien sí cuenta con la especialidad.
México (Marcrix Noticias)-Un cirujano plástico identificado como Jesús Fernando “N” y dos personas que se ostentaban como tales sin contar con la especialidad ni certificación, de nombres Carolina “N” y Diego “N”, fueron detenidos para que se investigue su participación en la muerte de dos pacientes y afectaciones a la salud de dos más que se sometieron a procedimientos estéticos entre 2013 y 2024 en una clínica de la capital mexiquense.
Hace dos semanas, Jesús Fernando “N” fue vinculado a proceso por el homicidio doloso del exdirector de Seguridad Pública de Metepec, Miguel Ángel Zapata Cisneros, quien murió en 2013 por una cirugía que le perforó el intestino.
Ahora, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) también investiga a los detenidos por afectaciones a por lo menos cuatro víctimas, dos de ellas mortales, practicados en la Clínica Santa Teresa Atención Médica y Quirúrgica, ubicada en la colonia Electricistas de la capital mexiquense, que no contaba con las certificaciones para este tipo de cirugías.
Conforme a las investigaciones, el 15 de octubre de 2021 la otra víctima mortal ingresó de manera programada a la clínica para someterse a una liposucción y mamoplastia de aumento.
Las pruebas periciales revelaron que los médicos omitieron la valoración preoperatoria integral y el plan prequirúrgico, pese a que la paciente era de alto riesgo, y realizaron tres procedimientos complejos y prolongados (liposucción con lipotransferencia, plastia umbilical y colocación de implantes mamarios), cuando habían previsto sólo uno.
La Comisión de Conciliación y Arbitraje Médico de la entidad (CCAMEM) determinó que los detenidos omitieron el manejo especializado y oportuno de la urgencia y el traslado inmediato de la paciente a un hospital con la infraestructura adecuada, ya que la clínica carecía de unidad de cuidados intensivos, banco de sangre, laboratorio clínico y personal multidisciplinario especializado.
Como consecuencia, la víctima S.R.V. falleció el 16 de octubre por tromboembolia pulmonar secundaria a liposucción y colocación de implantes mamarios, según se estableció en la necropsia.
Derivado de una investigación diversa, el 19 de abril de 2024 los detenidos fueron condenados a siete años con siete meses y 15 días de prisión (aunque en apelación se redujo a seis años con cinco meses y siete días de prisión), el pago de 844 mil 598 pesos por reparación del daño material, 89 mil 620 pesos por daño moral, multa de 6 mil 721.50 pesos, amonestación pública y la suspensión de sus derechos políticos y civiles, por lesiones cometidas por culpa.
Esta sentencia se desprende de hechos ocurridos el 2 de agosto de 2021, cuando una víctima se sometió a una lipectomía. Días después, la paciente detectó una lesión de coloración negra en la zona intervenida, situación que informó a Jesús Fernando “N”, quien minimizó el hecho señalando que “todo estaba bien”.
El 17 de agosto de 2021, la víctima fue ingresada al área de urgencias del Centro Médico ISSEMyM, donde fue diagnosticada con necrosis en espalda y glúteos; al día siguiente fue intervenida de emergencia, le practicaron nueve lavados quirúrgicos y tres transfusiones sanguíneas para controlar el daño ocasionado.
La CCAMEM estableció que Jesús Fernando “N” no brindó seguimiento postoperatorio adecuado ni llevó un manejo clínico correcto del expediente médico, mientras Carolina “N” y Diego Humberto “N” no informaron ni alertaron oportunamente sobre la evolución desfavorable de la paciente.
La Subdirección Ejecutiva de Autorizaciones en Servicios de Salud determinó que la Clínica Santa Teresa Atención Médica y Quirúrgica no contaba con certificación ni autorización sanitaria para realizar cirugías estéticas.
Un dictamen de responsabilidad médica fechado el 25 de julio de 2022 concluyó que existió mala práctica médica por omisión, al no existir documentación que acreditara un seguimiento adecuado de la evolución clínica de la víctima.
Con los testimoniales y dictámenes periciales se estableció que Carolina “N” y Diego Humberto “N” no contaban con la especialidad de médico cirujano plástico, por lo que la Fiscalía inició una investigación adicional en contra de ambos por ejercicio indebido de la profesión, que se encuentra en integración.
El 2 de marzo, la Clínica Santa Teresa Atención Médica y Quirúrgica fue asegurada por la Fiscalía para preservar instrumentos, objetos y posibles evidencias relacionadas con los hechos investigados
Los detenidos podrían alcanzar una pena de hasta 15 años de prisión por cada homicidio. Adicionalmente, Carolina “N” y Diego Humberto “N” podrían ser sentenciados a hasta cuatro años de cárcel por usurpación de funciones.
