El Senado de México tipifica como violencia laboral la brecha salarial de género para garantizar sueldos iguales.
Nacional (Marcrix Noticias) – El pleno del Senado de la República aprobó por unanimidad un dictamen que tipifica como violencia laboral la percepción de un salario menor para las mujeres por un trabajo igual al de los hombres. Esta medida busca fortalecer el marco jurídico para sancionar las prácticas discriminatorias que afectan la autonomía económica femenina en los centros de trabajo de todo el país.
La reforma legislativa modifica diversos artículos de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Según el dictamen, cualquier diferencia salarial basada en el género dentro de un mismo espacio laboral constituye una agresión directa contra los derechos de las trabajadoras. El documento fue turnado a la Cámara de Diputados para su revisión y eventual aprobación final.
Impacto de la brecha de género en México
Durante la sesión, los legisladores presentaron datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) de 2025 para justificar la urgencia de la reforma. Las estadísticas revelan que en el sector formal las mujeres perciben un promedio de 16 mil 434 pesos, mientras que los hombres ganan 19 mil 361 pesos por funciones similares. Esta diferencia se acentúa en el sector informal, donde los ingresos femeninos caen significativamente frente a los masculinos.
La senadora Sasil de León Villard, impulsora de la iniciativa, señaló que este cambio tiene un significado ético y social muy profundo. “Detrás de cada diferencia salarial injustificada hay una forma de discriminación que limita el desarrollo de las mujeres”, afirmó la legisladora desde la tribuna del Senado. El objetivo primordial es que la violencia laboral sea identificada y erradicada desde su raíz económica.
Medidas contra la discriminación en el trabajo
Además de la igualdad de sueldos, la reforma establece que también se considerará violencia laboral cualquier acto de descalificación del trabajo realizado, las amenazas, la intimidación y las humillaciones contra las empleadas. Los senadores destacaron que, al ritmo actual, el mundo tardaría más de 120 años en cerrar la brecha económica de género, una espera que consideran inaceptable para la justicia social.
La nueva normativa busca que las empresas y centros de trabajo implementen criterios objetivos de evaluación. De esta manera, se pretende garantizar que la remuneración se base estrictamente en el valor de la tarea desempeñada y no en el género del trabajador. Al tipificar estas conductas como violencia laboral, se abren canales legales más robustos para que las afectadas puedan denunciar y exigir la reparación del daño.

