Deer ParkDeer Park Foto: Adrees Latif (REUTERS)

La refinería de Texas reporta números rojos tras enfrentar paros operativos y altos costos durante la gestión de Pemex.


Economía (Marcrix Noticias) – La refinería ubicada en Deer Park atraviesa un periodo de inestabilidad financiera tras acumular dos años con resultados negativos. Durante el cierre del último ejercicio, el complejo industrial reportó una pérdida neta significativa en sus balances. Este saldo contrasta con las utilidades obtenidas inmediatamente después de la adquisición total del activo en 2022.

El rendimiento de la planta se ha visto afectado por factores internos que mermaron su rentabilidad operativa. Según los informes técnicos, las pérdidas bajo control de Pemex se vinculan a un incremento en los gastos logísticos. Estos costos son necesarios para colocar productos en el mercado estadounidense de manera competitiva. Además, se registró un aumento en la frecuencia de paros no programados durante el semestre previo.

Factores operativos y de mantenimiento

La operatividad de la planta enfrentó retos técnicos de gran escala durante el último año. Los registros indican que las instalaciones detuvieron procesos debido a incidentes mecánicos imprevistos. Esta situación derivó en una menor eficiencia operativa si se compara con periodos de administración compartida. La falta de continuidad en la refinación impactó directamente en el flujo de caja proyectado para este ciclo.

A pesar de los desafíos, la empresa intenta mantener la disciplina presupuestaria en sus programas de mantenimiento preventivo. No obstante, las pérdidas bajo control de Pemex reflejan la dificultad de operar en un entorno de márgenes reducidos. Expertos del sector energético señalan que la volatilidad de precios internacionales ha presionado las finanzas de este activo estratégico.

Impacto en la estrategia de refinación

El objetivo central de la compra total era fortalecer la oferta de combustibles hacia el mercado nacional. Aunque la producción bruta se mantiene en niveles aceptables, el beneficio económico neto ha disminuido sustancialmente. El reporte anual detalla que los ingresos por ventas fueron absorbidos por los altos gastos de operación y seguros industriales.

Finalmente, la administración actual busca revertir estas pérdidas bajo control de Pemex mediante la optimización de procesos internos. La meta para el próximo año es recuperar la rentabilidad de las operaciones en Texas. Solo así el complejo dejará de ser una carga financiera para el erario público y cumplirá su función.

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