Deportes (Marcrix Noticias).-El Gobierno de México dio a conocer la emisión de tres monedas conmemorativas del Mundial de la FIFA, de acuerdo con un decreto publicado este diez de marzo en el Diario Oficial de la Federación. Las nuevas piezas numismáticas tendrán denominaciones de veinticinco, diez y veinte pesos mexicanos, y cada una contará con características particulares en tamaño, forma y composición.
De acuerdo con el documento oficial, la primera moneda será la de veinticinco pesos mexicanos. Esta pieza tendrá forma circular y un diámetro de veintitrés milímetros. En su anverso se incluirá el Escudo Nacional con relieve escultórico, acompañado en la parte superior por la leyenda “Estados Unidos Mexicanos” en forma de semicírculo, mientras que el marco será completamente liso.
En el reverso de esta moneda se integrará un diseño alusivo a la Copa del Mundo de la Federación Internacional de Futbol Asociación, el cual será definido por el Banco de México. También deberá incluir la denominación de veinticinco pesos y la ceca de la Casa de Moneda de México, representada con el símbolo “Mo”.
La segunda moneda establecida en el decreto corresponde a la denominación de diez pesos mexicanos. Al igual que la anterior, tendrá forma circular, aunque con un diámetro mayor de cuarenta milímetros. Su anverso mantendrá los mismos elementos del Escudo Nacional y la leyenda oficial, mientras que en el reverso se incorporará un diseño temático relacionado con el Mundial, además de la denominación de diez pesos y la marca de la Casa de Moneda de México.
La tercera pieza será una moneda de veinte pesos mexicanos con forma dodecagonal y un diámetro de treinta milímetros, similar a las monedas de esta denominación que actualmente circulan en el país. Esta moneda será bimetálica: la parte central estará elaborada con alpaca plateada compuesta por sesenta y cinco por ciento de cobre, diez por ciento de níquel y veinticinco por ciento de zinc. El anillo perimetral estará fabricado con una aleación de bronce y aluminio, integrada por noventa y dos por ciento de cobre, seis por ciento de aluminio y dos por ciento de níquel.
Los tres diseños del reverso aún no han sido revelados y serán desarrollados por el Banco de México. Tras la publicación del decreto, la institución contará con noventa días naturales para presentar las propuestas oficiales. Posteriormente, las monedas comenzarán a acuñarse treinta días naturales después de que se definan los diseños definitivos para cada una de las piezas conmemorativas.
