Restauranteros de Cancún señalan que persiste una falta de “piso parejo”, ya que estiman que apenas el 20% de los restaurantes formales en la ciudad cumplen cabalmente con todos los pagos correspondientes por el uso de música con derechos de autor.
Cancún (Marcrix Noticias)-Para muchos comensales, disfrutar de música en vivo o de un buen set de DJ es parte esencial de la experiencia gastronómica. Sin embargo, para los restauranteros de Cancún, ofrecer este atractivo implica cumplir con una serie de obligaciones relacionadas con el pago de derechos de autor, lo que ha generado inconformidad en el sector.
Empresarios locales señalan que persiste una falta de “piso parejo”, ya que estiman que apenas el 20% de los restaurantes formales en la ciudad cumplen cabalmente con todos los pagos correspondientes por el uso de música con derechos de autor.
Uno de los representantes de un grupo restaurantero emblemático en la zona de Avenida Huayacán expresó que la carga regulatoria es constante para los negocios establecidos. “Hay muchos negocios con enorme afluencia y pregúntame si pagan a los compositores o si tienen seguro social para su gente. A nosotros, que tenemos más experiencia, el rigor lo vuelven incesante”, comentó.
Además del pago por derechos musicales, los empresarios formales deben cubrir obligaciones ante instancias como el IMSS, Infonavit y Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), lo que incrementa sus costos operativos. En contraste, denuncian que algunos modelos de negocio informales, como food courts improvisados, operan con alta afluencia sin enfrentar la misma presión regulatoria.
Restauranteros con más de 15 años de trayectoria en Cancún aseguran que, en promedio, destinan alrededor de 45 mil pesos anuales al pago de derechos a autores y compositores. Esta inversión, afirman, es clave para su operación, considerando que hasta 35% de su clientela acude principalmente por la oferta musical, especialmente durante los fines de semana.
Ante el endurecimiento de supervisiones, el IMPI ha advertido que la falta de acreditación del pago de regalías puede derivar en sanciones que van desde multas económicas hasta la clausura temporal del establecimiento por tres días.
El titular del organismo, Santiago Nieto, ha señalado que el tope para pequeños comercios debería rondar los 9 mil pesos anuales, mientras que centros nocturnos de gran escala pueden alcanzar pagos de hasta 120 mil pesos al año.
En este contexto, el sector recibió como una medida positiva la renovación del convenio entre CANIRAC nacional y la Sociedad de Autores y Compositores de México, firmada el pasado 18 de febrero de 2026. El acuerdo establece cuotas preferenciales calculadas con base en la Unidad de Derechos de Autor (UDA), cuyo valor actual es de 350 pesos.
Bajo este esquema, un restaurante mediano puede cubrir una cuota anual aproximada de 7,400 pesos, cifra que incluso puede reducirse por debajo de los 7 mil pesos si el pago se realiza de manera anticipada.
Aunque los empresarios reconocen que cumplir con esta normativa representa una inversión estratégica, insisten en que la clave está en garantizar condiciones equitativas para todos los establecimientos, sin importar su tamaño o modelo de operación.
