Playa del Carmen (Marcrix Noticias).- El acelerado crecimiento urbano y poblacional en la Riviera Maya ha comenzado a pasar factura en la movilidad de la región. La infraestructura vial existente, incluido el libramiento, ya no logra responder a la creciente demanda vehicular, generando congestionamientos constantes y evidenciando la necesidad urgente de una planeación urbana más sólida y de largo plazo.
De acuerdo con Sergio Camas Sumuano, integrante del Colegio de Ingenieros de la Riviera Maya, la ciudad ha crecido a un ritmo que supera prácticamente todos los ámbitos de infraestructura. El especialista explicó que el libramiento, diseñado como una solución estratégica para reducir la carga vehicular en el área urbana, hoy presenta saturación en horarios de mayor afluencia, lo que demuestra que las medidas implementadas en años anteriores han quedado rebasadas por la dinámica actual.
Las proyecciones demográficas refuerzan la preocupación. Se estima que hacia el año 2030 la ciudad podría superar el medio millón de habitantes y para 2050 la cifra sería considerablemente mayor. Este aumento poblacional implica más vivienda, nuevos complejos inmobiliarios y un incremento constante de automóviles. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en México circulan más de 53 millones de vehículos registrados, tendencia que continúa en ascenso. En el caso de Quintana Roo, el crecimiento demográfico se mantiene entre los más dinámicos del país, impulsado por el turismo y la migración interna, particularmente en municipios como Playa del Carmen.
Ante este panorama, Camas Sumuano señaló que la solución debe partir de un estudio integral de ingeniería de tránsito que permita elaborar un diagnóstico técnico, proyectar escenarios demográficos y diseñar estrategias con una visión mínima de 25 años. No se trata únicamente de construir más vialidades, sino de comprender cómo se desplaza actualmente la población y cómo lo hará en el futuro. El modelo de movilidad vigente depende en gran medida del automóvil particular, lo que incrementa la presión sobre la infraestructura y limita la eficiencia del sistema.
Asimismo, subrayó la necesidad de una reestructuración profunda del transporte público que contemple rutas estratégicas, mejor conectividad entre zonas habitacionales y centros de empleo, así como reducción en los tiempos de traslado. Sin un sistema colectivo eficiente que incentive su uso frente al vehículo privado, cualquier obra vial será insuficiente en el corto plazo. A la par, la actualización del Programa de Desarrollo Urbano se perfila como una herramienta clave para ordenar la expansión territorial y regular la densidad habitacional. El desafío es claro: anticipar el crecimiento y planificar con responsabilidad para evitar que la congestión se convierta en el principal obstáculo para el desarrollo sostenible de la Riviera Maya.
