Playa del Carmen (Marcrix Noticias).- El presunto maltrato animal en Playa del Carmen ha encendido la indignación de activistas y turistas, luego de que se denunciara la explotación de felinos y otras especies silvestres en el establecimiento Animalandia Maya, ubicado en la Quinta Avenida. La activista Lucía Hernández, defensora de la ciencia y el medio ambiente, señaló públicamente al local por mantener felinos cachorros para fines comerciales, situación que, afirmó, vulnera el bienestar de los animales.
De acuerdo con la denuncia difundida en redes sociales, el establecimiento, presuntamente vinculado a Félix Sandoval Jaime, excoordinador de campaña de la política quintanarroense Laura Beristain Navarrete, operaría en un punto turístico mientras que el permiso oficial correspondería a un domicilio distinto, ubicado en una zona industrial y en condiciones inadecuadas. Según lo expuesto, en ese espacio se permitiría la reproducción de especies como mono ardilla, tití, mono capuchino, lémur de cola anillada, tigre, león, jaguar, pitón de la India e iguana verde, lo que ha generado cuestionamientos sobre la legalidad y supervisión de las actividades.
La controversia también trascendió fronteras. Mariana Cortés, ciudadana colombiana, promovió una petición en la plataforma Change.org en la que relató su experiencia como visitante en Playa del Carmen. En su testimonio aseguró haber observado cachorros de pantera, jaguar, león y tigre separados de sus madres, disponibles para fotografías con turistas a cambio de un pago. Señaló que la constante manipulación y la falta de descanso representarían un alto nivel de estrés para los animales, práctica que especialistas en bienestar animal advierten puede afectar su desarrollo físico y conductual.
La organización Animal Héroes se sumó a las denuncias y cuestionó el destino de los ejemplares cuando dejan de ser cachorros. En diversos materiales audiovisuales difundidos en redes sociales, la agrupación subrayó que los animales silvestres deben permanecer en su hábitat natural y no ser utilizados como objetos de entretenimiento. Además, recordó que en México la legislación ambiental establece lineamientos estrictos para la posesión, reproducción y exhibición de fauna silvestre, los cuales deben garantizar condiciones adecuadas de bienestar y manejo.
Turistas nacionales y extranjeros también han manifestado su rechazo ante lo que consideran una forma de explotación de la fauna que daña la imagen del destino turístico. Mientras crece la presión social para esclarecer la situación, activistas exigen a las autoridades ambientales realizar inspecciones exhaustivas y, en su caso, proceder a la clausura definitiva del establecimiento si se comprueba el maltrato animal en Playa del Carmen.
