La Policía británica lo arrestó por presunta mala conducta en su cargo público, relacionada con el financista estadounidense.
Reino Unido (Marcrix Noticias).- El expríncipe Andrés, detenido por el caso Epstein, fue puesto en libertad bajo investigación por la Policía del Valle del Támesis, luego de permanecer casi 11 horas bajo custodia en el este de Inglaterra. La pesquisa se mantiene abierta por presunta mala conducta en su cargo público, relacionada con el financista estadounidense Jeffrey Epstein.
La corporación policial confirmó la liberación de un hombre “de unos sesenta años” arrestado en Norfolk, sin identificarlo oficialmente. Sin embargo, el hermano del rey Carlos III fue fotografiado al salir de la comisaría de Aylsham tras ser interrogado por las autoridades.
Investigación por presunta entrega de documentos
La detención ocurre tras revelaciones difundidas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, donde se señala que el exduque de York habría facilitado documentos sensibles del gobierno británico a Epstein durante su periodo como enviado especial para el comercio y la inversión.
La Policía indicó que las investigaciones continúan en propiedades ubicadas en Berkshire, región vinculada a la residencia que ocupaba Andrés antes de abandonar Royal Lodge.
Días antes del arresto, las autoridades habían informado que evaluaban la información revelada para determinar si procedía abrir una investigación criminal formal.
Reacción del rey Carlos III
Tras conocerse el arresto, el rey Carlos III expresó en un breve comunicado su “profunda preocupación”, aunque subrayó que “la ley debe seguir su curso”. El monarca mantuvo su agenda pública y reiteró su respaldo al proceso legal.
El escándalo ha generado repercusiones en la monarquía británica. En octubre pasado, el rey retiró a su hermano sus títulos nobiliarios y honores oficiales en medio del deterioro reputacional derivado de sus vínculos con Epstein.
Aunque Andrés ha negado cualquier implicación en la red de abusos sexuales asociada al empresario estadounidense, el caso ha marcado un precedente al convertirse en el primer arresto de un miembro de alto rango de la familia real británica en la era moderna.
La investigación continúa abierta mientras las autoridades determinan si existen elementos suficientes para formular cargos formales.
