La campeona en Milán-Cortina 2026 generó impacto global tras mostrar su ropa con la marca durante su festejo.
Milán, Italia (Marcrix Noticias).- La actuación de la patinadora Jutta Leerdam no solo destacó por el rendimiento deportivo, sino también por el impacto comercial que generó tras su celebración en la pista.
La patinadora neerlandesa de 27 años ganó la medalla de oro en los 1.000 metros con récord olímpico en los Juegos de Invierno Milán-Cortina 2026 y posteriormente sumó una medalla de plata. Sin embargo, uno de los momentos más comentados ocurrió justo después de cruzar la meta.
Visiblemente emocionada, Leerdam bajó la cremallera de su traje de competencia y dejó visible un peto deportivo blanco con el logotipo de Nike.
La imagen se difundió rápidamente en redes sociales y fue reposteada por los canales oficiales de la marca, que cuenta con cientos de millones de seguidores en Instagram.
El episodio abrió el debate sobre el valor comercial de la exposición en eventos deportivos de alcance mundial.
Especialistas calculan impacto económico
Frederique de Laat, fundadora de la agencia Branthlete, señaló al diario neerlandés AD que el acuerdo de patrocinio de Leerdam podría superar los 850.000 euros y aumentar tras la repercusión internacional obtenida durante la competencia.
Por su parte, Meindert Schut, editor de la revista empresarial Quote, estimó que la atleta podría generar ingresos cercanos a un céntimo por cada uno de sus 6,2 millones de seguidores en publicaciones patrocinadas.
Esto representaría entre 62.000 y 73.000 euros por publicación vinculada a una marca.
Además de su rendimiento deportivo, Leerdam ha construido una presencia sólida en redes sociales, lo que amplifica el valor de sus contratos comerciales.
La imagen posterior a su victoria, donde aparece emocionada, también fue utilizada por la cadena neerlandesa Hema para promocionar productos cosméticos resistentes al agua.
Su proyección internacional se refuerza por su relación con el boxeador y creador de contenido Jake Paul, quien estuvo presente en las tribunas durante la competencia.
El caso refleja cómo el rendimiento deportivo, la exposición mediática y la estrategia de marca personal pueden converger en beneficios económicos significativos durante una cita olímpica.
