El fenómeno del K-pop en la Ciudad de México impulsa negocios, academias de baile y fortalece la salud mental de miles.
Ciudad de México (Marcrix Noticias).- La capital de la república se ha consolidado como el epicentro del fenómeno surcoreano en América Latina. Actualmente, en México, el K-pop cuenta con una base de seguidores que supera los 14 millones. Esta cifra coloca al país como el quinto mercado más importante para este género musical en el mundo. El interés por la cultura de Corea del Sur no se limita a las canciones, también abarca la gastronomía, el aprendizaje del idioma y el baile profesional.
Más allá de una tendencia musical, este movimiento funciona como un refugio emocional para muchos jóvenes. En diversos puntos de la capital, como la Zona Rosa o el Kiosko Morisco, se reúnen grupos para ensayar coreografías. Cris di Carlo, director de la academia K-pop Dance México, explica que estos espacios ofrecen seguridad. Muchos alumnos llegan tras sufrir acoso escolar y encuentran aquí una comunidad donde expresarse sin ser juzgados.
Para los seguidores, la música coreana representa un soporte psicológico fundamental. Hann del Río Hernández, de 18 años, comenta que encontrar el fandom cambió su experiencia de soledad. Asimismo, madres de familia reportan que el baile ha servido como terapia para hijas con depresión. “El K-pop en la Ciudad de México me salvó la vida”, es una frase que resuena entre las jóvenes que han superado duelos personales gracias a este género.
Un mercado en expansión constante
La economía local refleja el crecimiento de esta pasión asiática. Negocios temáticos, cafeterías con luces neón y tiendas de productos importados proliferan en colonias como la Juárez. Según datos de Spotify, el consumo de esta música aumentó más del 500% en el último lustro. Este interés genera un gasto considerable en artículos oficiales, como los lightsticks, cuyo precio suele superar los mil pesos.
El Centro Cultural Coreano reporta que el 90% de sus asistentes son fanáticos de la música. La institución ofrece talleres gratuitos de cocina y teatro para satisfacer la demanda de los seguidores del K-pop en la Ciudad de México. Por otro lado, las escuelas de baile han pasado de tener cuatro alumnos a más de 400 en una década. El perfil de los estudiantes es diverso, con edades que oscilan entre los 5 y los 75 años.
Desafíos y estigmas en la capital
A pesar del éxito, los seguidores enfrentan prejuicios por los modelos de masculinidad coreanos, que difieren del estereotipo mexicano. Alexis Ortega, profesor en la FES Acatlán, señala que la estética estilizada de los ídolos genera desconfianza en sectores tradicionales. No obstante, la comunidad se mantiene unida para combatir el bullying y el aislamiento social. El K-pop en la Ciudad de México sigue demostrando que la música puede ser un motor de cambio y unión global.
