Un movimiento inesperado sacudió el tablero político en Nuevo León y ya está dando mucho de qué hablar en redes.
Monterrey(Marcrix Noticias).- Por primera vez en la historia política reciente de Nuevo León, Morena concretó una alianza legislativa con el PRI y el PAN dentro del Congreso del Estado, un acuerdo que rompe con las lógicas tradicionales de competencia entre partidos y que ha encendido alertas en el ámbito político local y nacional.
La conformación de este bloque ocurre en medio de un ambiente de tensión sostenida entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo, una relación marcada por desacuerdos constantes y por la falta de consensos en temas clave para el funcionamiento del estado. La unión de fuerzas que hasta ahora habían transitado por caminos opuestos representa un giro de alto impacto en la dinámica parlamentaria.
Con este acuerdo, Morena, PRI y PAN suman más de 30 votos, lo que les permite construir una mayoría calificada y dejar en minoría a Movimiento Ciudadano, el partido del gobernador Samuel García. Esta nueva correlación de fuerzas modifica de manera inmediata el equilibrio interno del Congreso y abre la puerta a decisiones que antes resultaban imposibles sin el aval del Ejecutivo.
El pacto legislativo ha sido descrito por sus impulsores como un acuerdo estrictamente institucional, aunque su alcance político va más allá del ámbito parlamentario. La coincidencia entre fuerzas tradicionalmente enfrentadas ha generado reacciones encontradas, tanto al interior de los partidos como en la opinión pública, al tratarse de una alianza inédita en el estado.
Desde el Ejecutivo estatal, el movimiento ha sido observado con cautela y críticas, al considerar que la nueva mayoría podría alterar el rumbo de decisiones estratégicas. Movimiento Ciudadano ha advertido que se mantendrá atento a cualquier determinación que considere contraria al marco legal.
Más allá de las posturas oficiales, la alianza marca un antes y un después en la política de Nuevo León. El Congreso entra en una nueva etapa, donde el consenso entre fuerzas dispares redefine el poder interno y coloca al gobierno estatal frente a uno de los momentos más complejos de la administración actual.
