Polémica por supuesto simbolismo satánico en Juegos Olímpicos de Invierno desata debate global
Un video viral sobre los Juegos Olímpicos de Invierno reavivó la polémica por presuntos pentagramas y mensajes ocultos, generando una ola de reacciones, teorías conspirativas y desinformación en redes sociales.
Estados Unidos. ( Marcrix Noticias).- Una nueva controversia envuelve a los Juegos Olímpicos de Invierno luego de que en redes sociales se difundieran videos que acusan el uso de pentagramas y lenguaje simbólico asociado al satanismo durante la ceremonia inaugural, provocando un intenso debate internacional sobre el significado real de los elementos escénicos presentados.
Las imágenes, compartidas de forma masiva en plataformas digitales, muestran el encendido del pebetero olímpico y juegos de luces que, según algunos usuarios, formarían figuras interpretadas como símbolos ocultistas. Estas versiones se viralizaron rápidamente, alimentando teorías de conspiración y generando reacciones encontradas entre internautas de distintos países.
Especialistas en arte escénico y simbología cultural explicaron que las coreografías y diseños forman parte de un lenguaje artístico contemporáneo, basado en figuras geométricas, movimiento y luz, cuyo objetivo es transmitir valores olímpicos como la unidad, la paz y la hermandad entre naciones, descartando intencionalidad religiosa o ideológica.

Por su parte, organizadores del evento y voceros del Comité Olímpico Internacional han reiterado que la ceremonia fue diseñada con criterios artísticos y culturales propios del país anfitrión, sin referencias a rituales, sectas o prácticas ocultistas, subrayando que muchas interpretaciones surgen por la descontextualización de imágenes.

No es la primera vez que una inauguración olímpica genera controversia. En ediciones anteriores, diversos montajes escénicos han sido objeto de lecturas extremas, especialmente en redes sociales, donde el contenido se fragmenta y se reinterpreta fuera de su intención original.
La polémica pone nuevamente sobre la mesa el impacto de la desinformación digital y la facilidad con la que teorías sin sustento pueden propagarse, influyendo en la percepción pública de eventos deportivos de alcance global.
