El déficit fiscal de México cerró 2025 en 4,3% del PIB, superando la meta de Hacienda debido al menor crecimiento económico.
Nacional (Marcrix Noticias) – México concluyó el ejercicio 2025 con un déficit fiscal y una deuda pública superiores a las metas establecidas por el Gobierno federal. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) reconoció que los indicadores quedaron fuera del rango proyectado inicialmente. Esta situación ocurrió durante el primer año de gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El actual secretario de Hacienda, Edgar Amador, atribuyó estos resultados a diversos factores externos e internos. Entre ellos destaca un crecimiento económico menor al esperado. Asimismo, influyeron los cambios en las señales comerciales provenientes de Estados Unidos. Estos elementos dificultaron el cumplimiento estricto de los objetivos financieros planteados para este periodo.
Desempeño del déficit fiscal y crecimiento económico
Los Requerimientos Financieros del Sector Público alcanzaron el 4,3% del Producto Interno Bruto (PIB). Esta cifra representa la medida más amplia para calcular el déficit fiscal. El dato superó la ambiciosa meta oficial del 3,9% propuesta por la actual administración federal.
La estrategia buscaba reducir el desbalance financiero heredado del sexenio anterior. No obstante, las autoridades decidieron ajustar el ritmo de consolidación. El titular de Hacienda explicó que cumplir las metas de forma rígida pudo afectar el crecimiento. Por ello, optaron por calibrar el gasto público hacia un nivel más compatible con la realidad económica nacional.
Situación actual de la deuda pública y Pemex
El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público también registró variaciones significativas. Al cierre de 2025, la deuda se ubicó en un 52,6% respecto al PIB. Este porcentaje supera por 1,2 puntos la meta del 51,4% aprobada previamente por el Congreso.
Incluso, la deuda pública mostró un ligero incremento frente al 52% registrado al finalizar 2024. El aumento en la relación deuda/PIB se explica, en parte, por la acumulación del déficit anual. A pesar de esto, Hacienda destacó ciertos logros en sectores clave del Estado.
La capitalización de Petróleos Mexicanos (Pemex) tuvo un impacto directo en el balance financiero general. Sin embargo, el Gobierno justificó estos apoyos financieros. Según las autoridades, las ayudas permitieron que Pemex mejorara su calificación crediticia por primera vez en más de una década. La deuda presupuestal de la petrolera se redujo en 10.200 millones de dólares durante este año.
Balance de ingresos y gastos presupuestarios
En términos de recaudación, los ingresos presupuestarios cerraron el año con un desempeño favorable. Los ingresos totales sumaron 7,9 billones de pesos, un alza real del 2,5%. Este crecimiento fue impulsado principalmente por la recaudación tributaria, que alcanzó un máximo histórico. Los impuestos representaron el 15,1% del PIB nacional al cierre del ejercicio.
Por otro lado, el gasto público ascendió a 9,3 billones de pesos. Esto significó una reducción real del 1,8% en comparación con el año previo. El Gobierno priorizó el gasto en desarrollo social, el cual alcanzó niveles récord. Las áreas de educación y protección social recibieron incrementos reales del 1,5% y 6,4% respectivamente.
Con estos resultados, México enfrenta el reto de estabilizar el déficit fiscal para los próximos periodos. La administración federal mantiene su enfoque en la protección social mientras busca equilibrar las cuentas públicas del país.
