El mar rebasó el nivel de una vía costera, inundó un túnel y provocó que varios automotores fueran desplazados por el oleaje.
Italia (Marcrix Noticias).- Un fuerte oleaje en Sicilia provocó escenas de alto riesgo este fin de semana, luego de que el mar invadiera carreteras y calles costeras, dejando incomunicadas a decenas de personas y arrastrando vehículos al agua.
Uno de los puntos más afectados fue una carretera costera que conecta Sicilia con Chianalea, donde el mar rebasó completamente el nivel del asfalto. En ese tramo, un túnel quedó totalmente inundado por agua marina, obligando a los conductores a detenerse abruptamente al quedar atrapados entre las olas.
Videos difundidos en redes sociales muestran el momento en que olas de gran altura golpean con violencia la carretera, empujando automóviles estacionados y en circulación, algunos de los cuales terminan siendo desplazados por la corriente marina.
En las imágenes se observa cómo el agua cubre por completo los vehículos, mientras los conductores intentan retroceder o abandonar la zona, sin lograrlo debido a la intensidad del oleaje y la rápida acumulación de agua salada.
Túnel quedó completamente cubierto por el mar
De acuerdo con los reportes, el túnel de la vía quedó lleno de agua, impidiendo el paso en ambos sentidos y generando una situación de riesgo para quienes se encontraban dentro o en los accesos. La fuerza del mar obligó a cerrar la circulación y dejó a varios automovilistas sin posibilidad inmediata de salida.
Hasta el momento, las autoridades de Italia no han confirmado si hubo personas lesionadas, ni el número exacto de vehículos dañados; sin embargo, informaron que se realiza una evaluación exhaustiva para determinar los daños estructurales y descartar riesgos mayores.
Asimismo, Protección Civil mantiene un monitoreo constante de la zona, ante la posibilidad de que el oleaje continúe afectando áreas costeras. También se pidió a la población evitar circular por carreteras cercanas al mar, mientras persistan las condiciones adversas.
El fenómeno volvió a evidenciar la vulnerabilidad de las vialidades costeras frente a eventos marítimos extremos, que en cuestión de minutos pueden transformar una carretera en una trampa de agua y corrientes.
