Pekín exige el pago de préstamos que oscilan entre 10 mil y 20 mil millones de dólares tras la captura de Nicolás Maduro.
Beijing (Marcrix Noticias) – Las autoridades de China han iniciado reclamos formales para que Venezuela cumpla con el pago de sus deudas pendientes. El gigante asiático busca proteger sus intereses financieros ante la actual incertidumbre política del país sudamericano. Tras la captura de Nicolás Maduro, el gobierno de Pekín ha intensificado los contactos con funcionarios venezolanos y estadounidenses. El objetivo principal es obtener garantías claras sobre la devolución de los fondos prestados durante las últimas dos décadas.
Incertidumbre financiera y falta de transparencia
Venezuela dejó de publicar cifras oficiales sobre su deuda pública en el año 2017. A pesar de este hermetismo, analistas internacionales calculan que el pasivo con Pekín se sitúa entre 10 mil y 20 mil millones de dólares. Por esta razón, los reguladores chinos han solicitado a sus bancos estatales informes detallados sobre su exposición crediticia en la nación caribeña.
La preocupación en Asia radica en la seguridad de los préstamos otorgados bajo acuerdos de financiamiento. Durante años, estos créditos se respaldaron con envíos de petróleo venezolano. Sin embargo, el colapso de la producción de crudo y el cambio de panorama político han puesto en riesgo la recuperación de dicho capital.
China reclama formalmente pago de deuda en mesas de negociación
El gobierno chino no solo ha dialogado con las autoridades en Caracas, sino también con representantes de Estados Unidos. Estos acercamientos buscan asegurar que China sea considerada en cualquier proceso de reestructuración de deuda futura. Los bancos chinos han recibido instrucciones de aumentar la supervisión de riesgos para mitigar posibles pérdidas financieras.
Evolución de los créditos petroleros
La relación crediticia entre ambas naciones se consolidó durante el mandato de Hugo Chávez. En 2007, se lanzó un ambicioso programa de financiamiento que superó los 60 mil millones de dólares. En aquel entonces, Venezuela pagaba sus obligaciones mediante el envío de crudo a precios fijos.
Con el paso del tiempo, la producción petrolera venezolana decayó drásticamente. Aunque China compró el 80% de las exportaciones de crudo de Venezuela en 2025, ese volumen representa solo una fracción mínima de sus importaciones totales. Actualmente, Pekín considera que ese suministro es reemplazable con crudo de otros mercados internacionales.
Implicaciones de la presión económica de Pekín
La exigencia de China añade una carga adicional a la compleja situación económica que enfrenta Venezuela. Las decisiones que tome la administración actual serán fundamentales para recuperar la confianza de los mercados. La transparencia en las cifras y la disposición para negociar determinarán si el país puede acceder a nuevos apoyos financieros en el futuro cercano.
