Reportes señalan que el reloj, entregado como regalo por un aliado extranjero, contenía tecnología de seguimiento y grabación que permitieron vigilar a Maduro.
Venezuela (Marcrix Noticias).– Una versión que circula en círculos de inteligencia y en plataformas especializadas en seguridad internacional sostiene que la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), habría logrado espiar durante años al Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, mediante un reloj de pulsera modificado con tecnología de rastreo y grabación, lo que habría permitido conocer en tiempo real sus movimientos, contactos y planes.
De acuerdo con estos reportes, el dispositivo, un reloj de alta gama, contaba con un sistema de posicionamiento GPS permanente, conexión satelital y capacidad para grabar audio, enviando información varias veces al día cada vez que el mandatario salía de su búnker o tenía contacto con el exterior.
La tecnología habría sido desarrollada con apoyo del Mossad israelí y un microsistema de origen estadounidense.
La historia señala que el reloj llegó a manos de Maduro como un “regalo de agradecimiento” por parte de Humaro Sisoco, Presidente de Guinea-Bisáu, luego de que el régimen venezolano lo apoyara financieramente con siete millones de dólares en un conflicto político interno. La entrega habría sido gestionada por un intermediario vinculado al chavismo, señalado como custodio de criptomonedas del régimen.
Según la versión difundida, Maduro no sospechó del obsequio y lo utilizaba con normalidad, e incluso cuando no lo llevaba puesto lo transportaba en su equipaje, lo que habría permitido que el dispositivo siguiera enviando datos de ubicación y grabaciones de audio.
Con ello, Estados Unidos habría tenido información constante sobre dónde dormía, a dónde se desplazaba y con quién se reunía.
Las mismas fuentes indican que, tras una presunta detención de Maduro en Nueva York, hecho que no ha sido confirmado por autoridades oficiales, el reloj fue recuperado y entregado nuevamente a los servicios de inteligencia que lo habrían fabricado. Hasta ahora, ambos gobiernos no han confirmado estos señalamientos.
La versión también sostiene que no habría sido el único intento de espionaje: a Diosdado Cabello, una de las figuras más poderosas del chavismo, se le habría entregado un llavero de oro con un bate de béisbol, igualmente preparado para seguimiento.
En ese caso, se afirma que Cabello sospechó y lo hizo desaparecer, aunque supuestamente seguiría siendo localizado por otros medios, al igual que la vicepresidenta Delcy Rodríguez.
Este supuesto entramado de espionaje habría generado, según los mismos reportes, un ambiente de desconfianza extrema dentro del régimen venezolano, con rumores de traiciones internas, posibles golpes y una vigilancia cruzada entre los propios altos mandos del chavismo.
En paralelo, organizaciones de derechos humanos recuerdan que en Venezuela permanecen más de 880 presos políticos, entre ellos militares y periodistas.
Se reporta la desaparición de al menos 23 militares sin información oficial sobre su paradero y la permanencia en prisión de más de 20 comunicadores, mientras las familias continúan exigiendo liberaciones y transparencia.
Las versiones también apuntan a que Donald Trump, habría ordenado liberar a algunos detenidos como parte de negociaciones políticas, aunque sectores del régimen venezolano, en particular Diosdado Cabello, habrían bloqueado esas excarcelaciones, de acuerdo con testimonios citados por medios y activistas.
Hasta el momento, ninguna de las partes involucradas ha confirmado oficialmente la existencia del supuesto reloj espía ni las operaciones descritas.
Con información de Castillón Confidencial.
