Las Fuerzas Armadas de Siria anunciaron este martes la declaración de “zona militar cerrada” en un extenso sector ubicado al este de la ciudad de Alepo.
Siria (Marcrix Noticias)-Las Fuerzas Armadas de Siria anunciaron este martes la declaración de “zona militar cerrada” en un extenso sector ubicado al este de la ciudad de Alepo, una medida que incrementa la tensión y abre la posibilidad de una nueva escalada armada entre el gobierno central y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), coalición dominada por milicias kurdas.
La decisión ocurre luego de varios días de choques armados registrados la semana pasada en Alepo, enfrentamientos que provocaron el desplazamiento de decenas de miles de civiles y que culminaron con la evacuación de combatientes kurdos del barrio de Sheikh Maqsoud. Posteriormente, autoridades en Damasco acusaron a las FDS de reforzar posiciones en zonas cercanas a Maskana y Deir Hafer, a unos 60 kilómetros al este de la ciudad, señalamientos que el grupo negó.
De acuerdo con la agencia oficial SANA, el cierre militar se justifica por la “movilización constante” atribuida a las FDS y por el presunto uso del área como plataforma para el lanzamiento de drones explosivos, algunos de ellos de fabricación iraní, dirigidos contra Alepo. El pasado sábado, uno de estos artefactos impactó el edificio de la gobernación poco después de una conferencia de prensa ofrecida por funcionarios locales y ministros; las fuerzas kurdas rechazaron cualquier responsabilidad en ese ataque.
En un comunicado oficial, el ejército sirio exhortó a los grupos armados a replegarse hacia el este del río Éufrates, mientras continúan estancadas las conversaciones políticas entre el gobierno central y las autoridades kurdas.
Cabe recordar que en marzo, el gobierno de transición en Damasco, encabezado por el presidente interino Ahmad al-Sharaa, firmó un acuerdo con las FDS para su integración al ejército nacional antes de que concluya 2025. Sin embargo, persisten desacuerdos sobre el mecanismo y las condiciones de dicha incorporación.
El nuevo ejército sirio, conformado tras la caída de Bashar al-Assad en diciembre de 2024, incluye facciones que anteriormente fueron grupos insurgentes con respaldo de Turquía, país que mantiene una histórica rivalidad con las fuerzas kurdas.
Aunque las FDS han sido por años un aliado clave de Estados Unidos en la lucha contra el Estado Islámico, Turquía las cataloga como una organización terrorista debido a su vínculo con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). En este escenario, la administración de Donald Trump ha buscado equilibrar su apoyo, fortaleciendo relaciones con el gobierno de transición sirio y presionando a las FDS para cumplir el acuerdo de integración.
En paralelo, la cadena kurda Shams TV, con sede en Irbil, informó que pospuso una entrevista programada con el presidente interino sirio por “motivos técnicos”, sin detallar una nueva fecha, reflejando el clima de incertidumbre que rodea actualmente a la situación política y militar en Siria.
