Más de 500 fieles participaron en la misa solemne en el Santuario Diocesano de Nuestra Señora de Guadalupe, donde se renovaron promesas.
Chetumal (Marcrix Noticias).– Más de 500 fieles católicos se congregaron este miércoles en el Santuario Diocesano de Nuestra Señora de Guadalupe, para celebrar con devoción a la Virgen del Carmen a lo largo del 16 de julio, una de las advocaciones más veneradas en la región.
Desde temprana hora, los devotos peregrinaron hacia el santuario para rendir homenaje a la insigne imagen. En el marco de esta festividad, se llevó a cabo una solemne misa en la que los integrantes de la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen renovaron su promesa de portar el escapulario, símbolo de protección y fe.
Durante la ceremonia religiosa, los asistentes pasaron bajo el manto extendido de la Virgen para pedir su bendición y realizar peticiones personales. Al finalizar la eucaristía, se entonaron las tradicionales mañanitas y se llevó a cabo la bendición e imposición de escapularios a los fieles.
El presbítero David Martín Leal, párroco del Santuario Diocesano, destacó la importancia de esta celebración:
“La Virgen del Carmen nos recuerda el valor de la entrega y la oración constante. Su intercesión es fuente de consuelo y fortaleza para todos los creyentes, especialmente en estos tiempos de incertidumbre.”

Durante la celebración, también se contó con la presencia del presbítero Rafael Olivera Guerra, asesor espiritual de la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen, quien en su visita a Chetumal expresó:
“Es una alegría ver cómo esta comunidad mantiene viva la devoción a la Virgen del Carmen. El escapulario no es solo un símbolo, sino un compromiso de vida cristiana al amparo de la Madre del Señor.”
La celebración concluyó con un ambiente de convivencia fraterna, en el que los asistentes disfrutaron de un refrigerio y de una presentación artística a cargo del Ballet Folclórico Nicte Ha, del Gobierno del Estado de Quintana Roo.
