El fallo limita a los jueces federales para bloquear políticas de Trump, lo que podría permitir que entre en vigor su orden ejecutiva contra el derecho de ciudadanía automática a hijos de migrantes.
Washington, D.C. (Marcrix Noticias).– La Corte Suprema de Estados Unidos otorgó este viernes una victoria clave al presidente Donald Trump, al limitar el poder de los tribunales inferiores para frenar sus políticas, lo que podría permitirle restringir el derecho a la ciudadanía por nacimiento.
Con una mayoría conservadora, el máximo tribunal avaló que jueces federales no podrán emitir bloqueos nacionales a órdenes del presidente, como la impulsada por Trump, para frenar el otorgamiento automático de la nacionalidad estadounidense a hijos de migrantes nacidos en territorio estadounidense.
De acuerdo con la directiva promovida por el expresidente, al menos 150 mil recién nacidos podrían verse afectados cada año. La orden había sido impugnada por fiscales generales de 22 estados, además de organizaciones defensoras de migrantes y mujeres embarazadas.
Aunque la Corte aún no autoriza directamente la eliminación del derecho de ciudadanía por nacimiento, sí debilitó las herramientas legales para detener este tipo de medidas a nivel nacional. En ese sentido, la sentencia representa una victoria política y jurídica de gran calado para Trump.
La jueza Amy Coney Barrett, designada por el propio Trump, redactó el fallo mayoritario en el que destacó que los tribunales “no supervisan al Ejecutivo” y deben actuar sólo dentro de los límites del Congreso.
En cambio, las magistradas liberales Sonia Sotomayor y Ketanji Brown Jackson acusaron a la mayoría conservadora de “avalar políticas inconstitucionales” y debilitar el Estado de derecho.
El presidente celebró la resolución como una “gran victoria” en su red social Truth Social, mientras que funcionarios como la secretaria de Justicia, Pam Bondi, y el procurador John Sauer, destacaron que la decisión frenará la “ola de bloqueos judiciales” contra las decisiones de Trump.
El fallo, además de tener efectos inmediatos en el tema migratorio, podría marcar un precedente en cómo se aplican las órdenes ejecutivas en Estados Unidos y el nivel de supervisión que pueden ejercer los jueces federales en futuras administraciones.
