La comentarista real Emily Andrews indicó que esta decisión está influenciada por la reciente recuperación de la madre de Kate, Carole Middleton, quien superó una batalla contra el cáncer:
“Es la primera Navidad que Kate pasa con sus seres queridos tras este difícil diagnóstico, y la informalidad de un almuerzo en su hogar les resulta más adecuada”.
El festejo incluirá a Pippa Middleton, hermana de Kate, junto a su esposo James Matthews y sus hijos; así como a su hermano James Middleton, su esposa Alizée, y su pequeño hijo, Inigo. Este ambiente íntimo busca priorizar el bienestar emocional y físico de la familia en estas fechas tan significativas.
Por su parte, el Rey Carlos III encabezará el almuerzo tradicional en Sandringham, a pesar de los informes sobre su estado de salud relacionado con el cáncer. Se espera la presencia de otros miembros destacados de la realeza, incluyendo al Príncipe Andrés, quien, aunque alejado de sus funciones oficiales desde 2019, continúa participando en algunos eventos familiares. También podría asistir su exesposa, Sarah Ferguson.
La decisión de los Duques de Cambridge refleja un enfoque más moderno y personalizado hacia la Navidad, resaltando la importancia de la familia inmediata y la salud emocional. Este gesto, aunque distinto a las tradiciones reales, subraya el valor de los lazos familiares en momentos de adversidad y celebración.
Mientras tanto, la Familia Real en Sandringham continuará con sus costumbres, marcando un contraste entre lo tradicional y lo íntimo en esta temporada navideña.