El médico panista, Gustavo Alarcón enfrentará el desafío de liderar Chilpancingo, tras el asesinato del alcalde Alejandro Arcos, en medio de un clima de violencia creciente.
Guerrero (Marcrix,Noticias).- Gustavo Alarcón Herrera, un médico de trayectoria política en el Partido Acción Nacional (PAN), se perfila como el nuevo alcalde de Chilpancingo, Guerrero, tras el brutal asesinato de Alejandro Arcos Catalán.
Este crimen, que incluyó la decapitación del edil y la exhibición de su cabeza sobre una camioneta, ocurrió apenas seis días después de que Arcos asumiera el cargo y en un contexto marcado por la violencia en la región.
Alarcón, nacido en Zumpango del Río y residente de Chilpancingo desde su infancia, expresó su disposición a tomar las riendas del ayuntamiento a pesar del miedo que genera la situación actual.
En entrevista, afirmó que es su “voluntad” asumir el cargo y buscar el desarrollo de la ciudad, al tiempo que destacó la importancia de atender las necesidades de la comunidad, como el acceso al agua y la seguridad.

El artículo 24 de la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales de Guerrero establece que las vacantes en la presidencia municipal deben ser cubiertas por los suplentes, lo que en este caso favorece a Alarcón. Sin embargo, aún se espera la confirmación formal sobre su asunción, ya sea por parte de las autoridades locales o del Congreso del estado.
En 2021, Alarcón buscó la alcaldía pero perdió ante Norma Otilia Hernández de Morena. Sin embargo, este año se inscribió como suplente de Arcos, quien ganó la contienda electoral el 2 de octubre bajo la alianza PRI-PAN-PRD.
En su declaración sobre el clima de violencia, Alarcón reconoció que “el miedo siempre lo tenemos”, pero subrayó la necesidad de asumir responsabilidades como ciudadanos y líderes. Actualmente, cuenta con protección de fuerzas de seguridad municipales y espera recibir resguardo federal tras su toma de posesión.

La situación en Chilpancingo se complica, pues el asesinato de Arcos no fue un caso aislado; tres días antes, su secretario de Ayuntamiento, Francisco Gonzalo Tapia, también fue asesinado.
Esto ha elevado las demandas de justicia y seguridad por parte de los ciudadanos, quienes exigen acciones concretas de las autoridades para hacer frente a la violencia en la región.
La comunidad se mantiene expectante ante la posible llegada de Alarcón al cargo, a la espera de cambios que puedan mejorar la seguridad y calidad de vida en Chilpancingo.
