Experto en el tema indicó que existe un fenómeno de contaminación marina que inicia cuando el alga arriba a la costa con metales pesados.
Cancún (Marcrix Noticias)-El sargazo que recala en las costas de Quintana Roo está generando un creciente problema de contaminación debido a su alto contenido de metales pesados, arsénico y microplásticos, lo que supone un grave riesgo para la salud humana. Así lo informó Esteban Amaro Mauricio, director de la Red de Monitoreo de Sargazo de Quintana Roo, quien explicó que este fenómeno está generando un problema ambiental y de salud pública en las costas del estado.
De acuerdo con Amaro, el sargazo libera materia orgánica cuando se encuentra en el mar, pero el verdadero peligro comienza cuando llega a las playas y se descompone, liberando gases tóxicos como amoniaco, ácido sulfhídrico, dióxido de carbono y monóxido de carbono. Estos gases, sumados a la presencia de metales pesados, convierten al sargazo en un residuo peligroso que debe manejarse con precaución.
El director de la Red de Monitoreo explicó que la forma más eficaz de evitar estos riesgos sería recolectar el sargazomientras aún está en alta mar, donde no emite gases tóxicos ni presenta un peligro inmediato para el entorno. Sin embargo, una vez que llega a la costa y se desnaturaliza, el sargazo comienza a liberar estos contaminantes, convirtiéndose en una amenaza para la salud pública y el medio ambiente.
Amaro destacó que, aunque se han desarrollado técnicas para eliminar los metales pesados del sargazo para su uso en proyectos de emprendimiento, sería ideal recolectarlo antes de su llegada a las playas para facilitar su manejo y procesamiento. Actualmente, solo el 10% del sargazo que ingresa al Canal de Yucatán termina recalando en las costas de Quintana Roo, lo que abre una ventana de oportunidad para interceptarlo antes de que cause más daños.
Este año, Quintana Roo ha experimentado una disminución en la llegada de sargazo, ya que gran parte de la masa que se dirigía hacia sus costas se desvió hacia las Antillas menores. No obstante, el sargazo sigue siendo una preocupación debido a los 15 a 20 millones de toneladas métricas que cruzan el Atlántico y el Caribe anualmente, cargadas de contaminantes que representan una amenaza latente.
