La nueva cepa respiratoria de COVID-19 amenaza la salud pública en la temporada de frío, mientras se intensifican los casos a nivel mundial.
(Marcrix Noticias).- Con la llegada de la temporada de frío, surgen preocupaciones adicionales por nuevas enfermedades respiratorias, entre ellas las variantes de Covid-19. La más reciente, la variante XEC, ha encendido las alarmas a nivel global debido a su rápida propagación y facilidad de contagio.
Detectada inicialmente en Berlín en junio, la variante XEC ya ha sido identificada en más de 27 países, incluyendo Estados Unidos, donde se han reportado más de 95 casos.
Según un análisis de Scripps Research, la variante se ha extendido a 15 naciones, lo que plantea un riesgo potencial para la salud pública, especialmente con el invierno a la vuelta de la esquina.
El especialista en datos Mike Honey destaca que, aunque muchas de las infecciones recientes provienen de la subvariante ómicron KP.3.1.1, la creciente presencia de XEC ha llevado a las autoridades sanitarias a activar alertas.
Este incremento en la vigilancia se debe a la capacidad de XEC para transmitirse más fácilmente en comparación con variantes anteriores, a pesar de la protección que han proporcionado las vacunas.
El profesor François Balloux, del Instituto de Genética de la UCL, advierte que se espera un aumento significativo de casos de Covid-19 durante este invierno. Aunque no se puede atribuir esta posible ola únicamente a la variante XEC, su potencial de contagio plantea la necesidad de seguir adoptando medidas preventivas.
Hasta el momento, los síntomas asociados con la variante XEC no están completamente definidos, pero se han reportado fiebre, dolores, cansancio, tos y dolor de garganta en quienes la han contraído.
La mayoría de los pacientes se recuperan en unas semanas, aunque algunos pueden necesitar más tiempo.
